Alemania, bajo horror y devastación

Es pronto para hacer un balance total de la tragedia, ministro

Alemania bajo la impiadosa acción meteorológica. Más de un centenar de muertes
Alemania bajo la impiadosa acción meteorológica. Más de un centenar de muertes (foto: ANSA)
19:24, 16 julBERLINRedacción ANSA

(ANSA) - BERLIN, 16 LUG - Alemania sufre la ferocidad del clima y, arrollada por la furia de los cursos de agua alimentados por intensas lluvias torrenciales, llora más de un centenar de muertes, una cifra que amenaza con dispararse, además de la destrucción.
    "Mitad de la ciudad destruida, casas derrumbadas a diestra y siniestra, personas que gritaban desde las ventanas, fue terrible no poder ayudarlas", manifestó un residente de una ciudad de Renania, mostrando a las claras el drama del país.
    Las víctimas en el oeste del país ascendieron a más de 100, también a causa de un nuevo deslave que abrumó casas y automóviles en Westfalia. Los desaparecidos son por lo menos 1.300, pero los datos son aún imprecisos sobre todo porque la red telefónica en las zonas más golpeadas está fuera de servicio.
    Una tragedia que la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, vive desde el comienzo lejos del país, en Washington, y mientras se prepara para un balance de víctimas y daños aún peor.
    Alemania sudoccidental es el epicentro de una violentísima ola de mal tiempo que flagela también a Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Suiza.
    En algunas zonas del país se registraron más de 150 milímetros de lluvia en 24 horas, la mayor parte caída en apenas 12 horas. Respecto a los 70 milímetros de promedio que caen en Mannheim en julio.
    La violencia de la lluvia ahora se atenuó, pero bastó poco tiempo para precipitar a centenares de miles de personas en una pesadilla. Ríos, desbordados por la desmesura de la lluvia, rompieron los diques arrastrando todo a su paso.
    "En dos horas los autos fueron barridos, los árboles abatidos y las casas derrumbadas", narró un habitante de 65 años de Schuld, poblado de 700 habitantes ya semidestruido que se halla en la región de Renania-Palatinado, una de las más damnificadas por el aluvión, con al menos 60 muertos.
    "Temo que veremos la totalidad de la magnitud de esta tragedia solo en los próximos días", avisó Merkel. Además de las 103 víctimas confirmadas, existen centenares de desaparecidos, que podrían llegar a los 1.300, concentrados en la circunscripción de Bad Neuahr-Ahrweiler.
    Las autoridades locales están casi seguras de que habrá más víctimas, pero existe la esperanza de que la mayor parte de las personas no localizables tenga simplemente dificultad en comunicarse porque la red de telefonía móvil también está fuera de servicio.
    Las imágenes que llegan de muchas ciudades de la zona describen un cuadro de desolación. "Es aún temprano para realizar un balance total, mientras vaciamos los sótanos y bombeamos agua continuamos hallando cuerpos que emergen", afirmó el ministro del Interior regional, Roger Lewentz, agregando que "muchas personas han perdido todo". El drama está compartido con la vecina Westfalia.
    En las inmediaciones de Colonia una parte de un pueblo literalmente se derrumbó sobre sí mismo, luego de un desprendimiento, creando un cráter en el que se cayeron masas de tierra, agua y detritos. La alerta en el oeste del país es aún altísima porque continuará lloviendo en las próximas horas y el nivel del Rin y de mucho de sus afluentes está subiendo peligrosamente.
    El aluvión del siglo ulteriormente relanzó el tema de la emergencia climática en la campaña para las elecciones federales de setiembre. Los líderes de los partidos imputaron esta tragedia al calentamiento global del planeta, invocando un mayor esfuerzo, pero hasta ahora fueron cautos en poner en discusión la acción del gobierno en este frente porque se está aún en plena emergencia. Hablaron, en cambio, los activistas, que apuntaron su dedo acusador contra la cementación salvaje en zonas aluviales y la deforestación de las montañas.
    Sin incluir las recriminaciones, la prioridad es la de socorrer a las poblaciones inundadas. Unos 15.000 policías y operadores de los servicios de emergencia fueron movilizados para las búsquedas, mientras los helicópteros recogieron a los residentes bloqueados en los techos y blindados armados limpiaron las calles de árboles caídos y detritos.
    También el ejército fue desplegado para combatir "una guerra en dos frentes en la patria": el aluvión y la pandemia, tituló el Frankurter Allgemaine Zeitung en su sitio en estas horas aciagas. (ANSA).
   

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