Corto Maltés en su Génova natal, celebra Pratt

Homenaje al maestro historietista en el Palacio Ducal

Muestra sobre Hugo Pratt
Muestra sobre Hugo Pratt (foto: ANSA)
12:17, 13 octGENOVARedacción ANSA

(ANSA) - GENOVA 13 OCT - El dibujante italiano Hugo Pratt dio vida en Génova, en 1967, a su célebre Corto Maltés, el antihéroe por excelencia, dispuesto a hacer de la libertad y del viaje su misión.
    Allí diseñó los primeros pasos del personaje para la historia inicial, "La balada del mar salado", que se sumaba a las ya exitosas de Sgt Kirk, la nueva revista de historietas que había debutado en julio de ese año.
    El maestro veneciano se había mudado a la ciudad del puerto milenario cediendo al largo cortejo del constructor -y entonces editor- Florenzo Ivaldi para que publicara las historias de Kirk creadas desde 1950 a 1962, en su período argentino.
    Ahora Corto Maltés vuelve a casa, entonces, para la primera y gran muestra que el Palacio Ducal le dedica a Pratt hasta el 20 de marzo de 2022.
    "La fuerza de Corto es la de ser siempre actual -dijo la curadora, Patrizia Zanotti, durante muchos años brazo derecho del autor y ahora responsable de la compañía suiza Cong, que tiene los derechos de toda su obra-. Es el símbolo de la apertura a las otras culturas, a comprender otros mundos, a no quedarse encerrados. El mar, en este sentido, une y crea conexiones, y hoy es de gran actualidad".
    La muestra "Hugo Pratt, de Génova a los Mares del Sur" es un largo viaje entre visiones, sueños y personajes de uno de los diseñadores más amados en Italia y por el público de medio mundo.
    Acompañan al visitante 200 piezas originales entre tablas, acuarelas y un original multivisión, "una suerte de linterna para no perder el rumbo".
    Son muchos los inéditos y las rarezas, como la tapa de "Il ragazzo rapito" del Corriere dei Piccoli, concedida por la fundación Corriere della Sera y expuesta por primera vez.
    La ocasión fue ideal también para crear un valioso catálogo con el aspecto de un nuevo número de Sgt. Kirk, el 63, e insertar una historia inédita para Europa, gracias a los coleccionistas argentinos Guillermo Parker y Aldo Pravia, llamada "La giustizia di Wahtee", publicata en Super Misterix en mayo de 1955.
    A las raras piezas del período argentino se suma todo el imaginario del mundo de Pratt: mujeres seductoras, rebeldes, independentistas, indios, bosques y praderas.
    Para quien tenga su primer encuentro cercano con Pratt, será una inmersión total entre océanos, desiertos, Africa, Polinesia, América del Sur, Patagonia, Extremo Oriente.
    "Es una bocanada de aire puro, la posibilidad tan necesaria en un momento como este que estamos viviendo de atravesar grandes espacios, paisajes, naturaleza y lugares fascinantes", observó la curadora.
    La primera sala está dedicada al personaje a quien se debe el nacimiento de Corto Maltés, aquel sargento Kirk creado por el guionista argentino Héctor Oesterheld, protagonista de la primera historia que hizo cambiar radicalmente el punto de vista sobre los indios de América, antes de Tex Willer y luego de Ken Parker y la llegada a los cines de "Soldado azul".
    "Cuentan" a Hugo Pratt también las fotos que Elisabetta Catalano realizó en su estudio romano en 1993, capturando la mirada de Pratt a través de un vidrio -también expuesto en la muestra- donde estaba dibujando a Corto Maltés.
    A los indios del noreste norteamericano -pasión que junto con el amor por la lectura de clásicos como James Fenimore Cooper llevó a Pratt a construirse una biblioteca de más de 2000 volúmenes sobre iroqueses, hurones y mohicanos, se dedica la sala donde sobresalen dos series míticas, Wheeling y Ticonderoga.
    El artista siempre amó ese mundo, desde los primeros diseños de indios que hiciera a los cinco años -siguiendo la invitación de su abuela, "dibuja lo que viste en el cine"- hasta su última acuarela.
    La página africana es otro capítulo importante, con los trabajos de la serie "Los escorpiones del desierto", "En un cielo lejano", "Baldwin 622" y los cuatro episodios de las "Etiópicas" con Corto Maltés.
    Y si Corto tiene un gran pasado, lo que le da un gran futuro es "Océano negro", la última aventura, tras las tres creadas por los españoles Pellejeros y Canales, que acaba de publicarse en Francia e Italia gracias a dos jóvenes autores, el guionista Martin Quenehen y el dibujante Bastien Vivès.
    Esta vez el héroe abandona su traje de marinero por los jeans, la camiseta y la gorra de béisbol, pero mantiene su alma libre, irónica y desencantada.
    "Ser un personaje actual es su fuerza y los nuevos autores lo reinterpretan a su modo. La vestimenta es un hecho secundario, hoy no se lo puede representar vestido como un marinero de principios de siglo. Es cierto, Corto vuelve a casa, a Génova, pero quién lo detiene. Volverá a partir, claro que volverá a partir", concluyó. (ANSA).
   

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