Centenario de una inolvidable estrella

Una anti-diva en nombre de la modernidad

Alida Valli junto a Yve Montand en una escena del filme
Alida Valli junto a Yve Montand en una escena del filme "La grande strada azzurra" (foto: ANSA)
15:53, 30 mayROMA Por Alessandra Magliaro

(ANSA) - ROMA 30 MAY - La actriz italiana Alida Valli (1921-2006), que el 31 de mayo cumpliría 100 años, fue una intérprete inmensa, requerida por los más famosos directores cinematográficos, y una mujer extraordinaria, rebelde, independiente y dotada de un sentido del humor inquietante para su época. Su vasta carrera cinematográfica da cuenta de grandes obras de arte y de la fascinación que provocó en muchos realizadores, como Alfred Hitchcock ("Agonía de amor", 1947); Pier Paolo Pasolini ("Edipo Rey", 1967); Luchino Visconti ("Senso", 1954) y Carol Reed ("El tercer hombre", 1949).
    También se fijaron en ella Mario Soldati ("La mano del extraño", 1954); Roger Vadim ("Armas de mujer", 1958) y Clauda Chabrol ("Ophélia2, 1963), entre muchos otros.
    Valli también brilló en Hollywood. Elegante, luminosa, chic, con una mirada magnética, dotada de extrema ironía y empatía, fue una gran intérprete, con una sólida formación en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma y un talento precoz.
    De orígenes nobles - su nombre era Alida Maria Altenburger von Marckenstein und Frauenberg -, Valli nació en Pula (en la península de Istria), actual Croacia, mientras la ciudad portuaria formaba parte del Reino de Italia (1918 a 1947). Y desde allí tuvo que huir con su familia a Como, donde pasó una infancia feliz. Luego, sintió el "llamado" del cine: la Roma de Cinecittá, su temprano debut, a los 15 años, en plena época de los films de los "Teléfonos Blancos".
    Desde el inicio interpretó roles protagónicos y muy pronto devino en un símbolo del cine italiano del período fascista, en películas como "Mile lire al mese" (1938) y "Ore 9: lezioni di chimica" (1941), pero luego se negó, por el peligro, trasladarse a Saló. El filme "Alida", de Mimmo Verdesca -seleccionado recientemente en Cannes Classic, distribuido por el Istituto Luce, que lo produjo-, le devuelve al espectador, además de la brillante carrera de la actriz, una dimensión privada del personaje, que completa todavía más la unicidad de esta mujer que atravesó el siglo XX.
    Valli conservaba todo. Tenía un archivo inmenso, histórico, personal y público. Incluye álbumes fotográficos y películas caseras y verlos permite recordar la historia de Italia desde la segunda mitad del siglo XX. Una inmersión total que va del cine "de camisa negra" hasta las obras maestras de Visconti.
    La actriz era muy unida a su familia. A sus hijos Larry y Carlo, producto de su matrimonio con el compositor Oscar De Mejo, con quien se casó en 1944, durante su período en Hollywood, y a sus nietos, en particular a Pierpaolo, quien colaboró en el film de Verdesca, en el que la actriz Giovanna Mezzogiorno le presta la voz en off a su abuela, fallecida en Roma el 22 de abril de 2006.
    Mientras que el archivo personal de Valli quedó en la familia, el público fue donado al Centro Experimental, al que había querido asistir a toda costa.
    Rebelde, inconformista, inteligente, graciosa, esquiva, independiente y de espíritu libre, Valli fue la musa inspiradora de cineastas, no solo de un cierto período histórico sino también en épocas más recientes.
    Era "una belleza moderna", dijo en el filme el director del Festival de Cannes, Thierry Fremaux, mientras que Bernardo Bertolucciï, quien la quiso en "Novecento", subrayó que Valli era "una intérprete generosa".
    Era única, "antes que nada, porque había sufrido mucho, incluso por amor, y luego porque estaba dotada de una enorme ironía, era muy moderna, una 'pura sangre', como decía de ella Mario Soldati", dijo a ANSA su nieto, Pierpaolo.
    La primera diva italiana fue, en realidad una "anti-diva".
    "Durante toda su vida se desmitificó a sí misma, desmoronando la devoción que se tenía por ella ", dijo Marco Tullio Giordana, quien la dirigió en "La caída de los ángeles rebeldes" (1981), película por la que ganó el premio David di Donatello, como Mejor Actriz de reparto.
    La devoción por Valli es tal que en su Pula natal hay una sala cinematográfica que lleva su nombre, "Cine Valli", que en el día de su centenario exhibirá el documental sobre su vida, mientras que la Cineteca de Bolonia, propone para ese día, en el Cine Lumiére, una maratón de cinco filmes en los que trabajó la actriz: "Pequeño mundo antiguo", de Soldati; "La estrategia de la araña", de Bertolucci; "Senso", de Visconti; "El tercer hombre", de Reed y el documental "Alida", de Verdesca. (ANSA).
   

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