La pandemia no debilitó a la democracia

Aunque vendrán tiempos tumultuosos, anticipó un informe de Latinobarómetro

Protestas y represión violenta en Chile
Protestas y represión violenta en Chile (foto: ANSA)
18:27, 07 octSANTIAGO DE CHILEPor Margarita Bastías

(ANSA) - SANTIAGO DE CHILE, 07 OTT - La pandemia no agravó el estado de la democracia en los países de América latina, afirmó el último informe de Latinobarómetro, dado a conocer hoy en Chile por su directora, la socióloga Marta Lagos. "Más que crear problemas nuevos, la pandemia desnuda las carencias existentes al punto de transformarlas en bofetadas", señaló el documento en base a encuestas en 18 países.
    Comparó la primera década del nuevo siglo donde se dio un "quinquenio virtuoso" de crecimiento, pero que fue incapaz "desmantelar la desigualdad".
    Hubo una disminución de la pobreza, pero "la inequidad persistió" por lo que a juicio de Latinobarómetro "los gobiernos tendrán que abordar la desigualdad con resultados concretos si quieren sobrevivir al juicio de sus pueblos".
    En el análisis sobre las democracias, el informe mostró que los gobiernos latinoamericanos, que venían en declive junto con sus democracias desde inicios de la década de 2010, llegaron a fines de 2018 al 'annus horribilis' con la caída de Nicaragua y Venezuela desde su condición de democracias para entrar en la categoría de autocracias y dictadura.
    La aprobación a los gobiernos se había desplomado a la mitad en 2019, por lo que en ese cuadro comenzó la pandemia, es decir, dijo el informe, "el virus se extendió en la región cuando la democracia y los gobiernos estaban en su momento de mas baja intensidad".
    Por eso, sostuvo el documento, "vendrían tiempos tumultuosos" si los gobiernos no hacen algo diferente, pues "algunos pueblos aprendieron a echar a sus gobernantes que no estaban al día con los signos de los tiempos, y otros se encuentran en un proceso de aprendizaje".
    El desafío de los gobernantes en la región sería que terminen su período presidencial.
    Aunque Latinobarómetro alertó que los avances en la región "han sido enormes" y crecientes grados de libertad se acumulan "para crecientes mayorías de población, a pesar de los retrocesos. Nunca tantos latinoamericanos habían tenido tantas libertades como las que disfrutan al momento".
    Pero ya en 2018 el mismo Latinobarómetro planteó que había finalizado el período virtuoso en que todos los países de la región eran democráticos. Al igual que ese año, hoy 16 países de la región permanecen siendo democracia, dos retrocedieron (Nicaragua y Venezuela).
    "En efecto, la pandemia no ha creado ninguna dictadura en la región: las que existen hoy estaban presentes antes que llegara el coronavirus a la región", pero el documento advirtió sobre casos de democracias frágiles (Brasil) o populismo autocrático de El Salvador.
    Al final del primer año de pandemia en 2020 se detuvo la caída en el apoyo a la democracia. Entre 2010 y 2018, el apoyo a la democracia había caído de 63% a 48%, y en 2020 se registró 49%.
    El año 2019 terminó con protestas importantes en Chile, Colombia y Ecuador producto de las desigualdades, discriminaciones y pobreza, así como del estancamiento de la economía. En Ecuador esto llevó a la alternancia en el poder cuando ganó la derecha. En Chile condujo a las elecciones de constituyentes para la Convención que redacta la nueva Constitución.
    En Colombia las protestas continúan en pandemia. En Perú llevó a una alternancia radical que produjo un cambio brusco, haciendo desaparecer 16 partidos políticos entre ellos todos los que habían gobernado en los últimos años.
    De acuerdo al estudio, "los latinoamericanos se tomaron el declive de la democracia en serio produciendo importantes cambios en sus países con el voto". Frente a ello, "el 49% de los latinoamericanos apoya la democracia, un 13% el autoritarismo" y un 27% se pronunció indiferente.
    Desde que comenzaron las protestas ciudadanas en 2010 la democracia ha perdido en total 14 puntos porcentuales de apoyo.
    En 11 países de la región entre 2018 y 2020 hay un aumento del apoyo a la democracia.
    En resumen, "si bien el apoyo en promedio se mantiene en la región respecto de 2018, hay importantes variaciones, positivas y negativas, en la evolución de los países".
    Los países con menos del 40% de apoyo a la democracia son cinco, mientras que en cuatro países el apoyo es del 60% o más.
    Sin considerar a Venezuela (69%), los países con mayores niveles de apoyo a la democracia en la región son Uruguay (74%), Costa Rica (67%), Chile (60%), Argentina (55%), Bolivia (54%) y República Dominicana (50%).
    El único país que termina con un escrutinio más o menos invicto es Uruguay. Argentina, Costa Rica y Chile terminan mostrando deficiencias importantes en más de un área central de la democracia representativa. El Salvador es candidato serio a transformarse en autocracia populista, con altos niveles de apoyo del pueblo. Algo parecido a las características iniciales de Hugo Chávez, anotó el informe.
    Otro punto relevante que alertó el documento es que los ciudadanos se han alejado de la política y eso lo muestra a través de la indiferencia al régimen democrático. Solo tres países, Argentina, Costa Rica y Uruguay, logran menos de 20 puntos porcentuales de indiferencia. Honduras es el país con mayor indiferencia hacia el tipo de régimen (42%), seguido de Panamá (39%), Ecuador (38%), Brasil (36%).
    La indiferencia es parte sustantiva de la decepción y ésta aumenta a lo largo del tiempo, de 16% en a 27% en 2020. "Es aquí y no en el autoritarismo donde se refugian los decepcionados con la democracia".
    Los países con menores grados de indiferencia al tipo de régimen son: Costa Rica (12%), Uruguay (13%), Argentina (14%).
    A 30 años de la transición a la democracia en América Latina, el 13% de la población aún prefiere un gobierno autoritario a uno democrático. "La preferencia por el autoritarismo es vista como una de las amenazas a la democracia.
    Sin embargo, este indicador no aumenta en el tiempo como el indicador de indiferencia".
    Los latinoamericanos quieren "votar" a sus gobernantes, por eso Ortega en Nicaragua, Maduro en Venezuela se ven obligados a hacer las elecciones, aunque sean una farsa", resaltó el informe.
    Desde 2013 viene subiendo la insatisfacción con la democracia del 51% al 70% en 2020 después de alcanzar su punto más alto en 2018 con un 72%. Si solo un 49% apoya la democracia, hay un 23% de latinoamericanos (resta de 72-49) "insatisfechos" con una democracia a la que no apoyan. Esa es la mayor fuente de protesta para las democracias latinoamericanas, completó el informe. (ANSA).
   

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