El 70% de los italianos quiere un coche eléctrico

Pesa el precio, hay quienes prefieren biocombustibles

En Italia, cada vez más interés en autos no contaminantes (foto: ANSA)
En Italia, cada vez más interés en autos no contaminantes (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA - El 70% de los italianos se declaran intencionados a comprar un vehículo eléctrico, según el Informe del Indice de Consumidores de Movilidad de 2023, pero la realidad es que sólo el 3,9% de las matriculaciones son eléctricas.
    Esta brecha entre las intenciones y el comportamiento se debe a las percepciones erróneas sobre el precio de los vehículos eléctricos y la difusión de las estaciones de carga.
 Combinar el presupuesto de compra con los gastos a largo plazo, y analizar los desplazamientos habituales para identificar los puntos de carga, ayudaría a hacer despegar las compras de e-coches.
    Lo sostiene Lorenzo Dornetti, experto en neurociencia y director del laboratorio de Neuroventa.
    "Muchos estudios -explica Dornetti- demuestran que, si se tienen en cuenta todos los costes relacionados con la posesión de un coche (impuesto, seguros, mantenimiento), el coste del auto eléctrico se superpone o es menor que el de un coche térmico, teniendo en cuenta un periodo de cinco años desde la matriculación.
    La percepción de una infraestructura inadecuada también es un poco adherente a la realidad. Más del 40% de los consumidores afirman que consideran que la infraestructura de carga es inadecuada.
    "Pero, por ejemplo, en el norte de Italia la infraestructura de carga es superior a la de Francia", agrega Dornetti.
    La opinión de Mattia Adani, economista y presidente de los industriales europeos de lubricantes, es diferente.
    A su juicio, "el problema hacia la movilidad eléctrica no es de carácter tecnológico, sino social. Es posible que muchos ciudadanos europeos no puedan permitirse el coste de un coche eléctrico. Esto es cierto no sólo en Italia, sino también en muchos otros países europeos".
 Por eso, agrega, "la solución no es abandonar el debido esfuerzo hacia una movilidad ambientalmente sostenible, sino hacerlo de manera más práctica, abriendo la posibilidad también a una movilidad basada en biocombustibles, que tienen el potencial de resolver el 80% por ciento del problema relacionado con las emisiones de los automóviles, a un costo mucho más bajo y soportable para nuestras comunidades". (ANSA).