Visita al único museo de setas de cultivo

En Pradejón, La Rioja, una insólita experiencia

Cultivo de champignone (foto: Ansa)
22:37, 12 mayPRADEJON (LA RIOJA)Redacción ANSA

(ANSA) - PRADEJON (LA RIOJA), 12 MAY - La Rioja no solo es vino sino que también es seta y champiñón, pues en la región se encuentra Pradejón, el pueblo que más los cultiva de España y que cuenta con el único museo del país dedicado a estos productos.
    La Rioja produce el 60% de los champiñones y setas del país, cerca de la mitad en Pradejón, que cuenta con cerca de 170 cultivadores.
    Del triángulo formado por Pradejón, Autol y Ausejo salen 75.000 toneladas al año, de los que el 40% se vende fresco en el mercado nacional y el 60% se exporta para la conserva al resto de Europa y a Estados Unidos. España consume un promedio de 2 kilos de setas y champiñones por persona y año, por debajo de los 5 kilos de Europa. En todos los cultivos trabajan inmigrantes, pues de los 4.000 habitantes de Pradejón el 33% son personas que llegaron de otros países -Rumania, Marruecos y de América Latina- a partir de 2003 para trabajar en el sector.
    La producción de setas y champiñones llegó a Logroño, a 40 kilómetros de Pradejón, de la mano de un francés desconocido en los años 30 del siglo pasado.
    Las familias de Pradejón llevaron entonces hasta aquí los cultivos aprovechando las bodegas de vino que habían quedado abandonadas cuando se constituyeron otras en cooperativa. Posteriormente, comenzaron a imitar a las bodegas de vino poniendo paredes de hormigón para el cultivo de champiñón y que de esta forma no se contaminara de esporas, lo que sí sucedía cuando los muros eran de tierra.
    Como parte de la visita al museo de setas y champiñones de Pradejón, el visitante entra en una cueva de cultivo donde podrá recolectar y degustar.
    Aquí se cultivan cinco tipos: champiñón blanco, portobello (ambos un 90% de la producción), seta ostra (un 9,5%), shitake y eryingii (o seta cardo) (0,5%).
    En los cultivos se imita la naturaleza, aplicando calor y humedad primero, y después frío.
    En el museo se aprenden varias cosas: las setas y los champiñones no deben lavarse con agua, pues les quita el sabor; no hay que tirar los cabos del champiñón, ya que aunque son leñosos, son buenos y es un mito el hecho de que se tienen que cultivar en la oscuridad. Para degustarlos, los bares de Pradejón tienen "pinchos" y el restaurante Chandro hace menús con todos sus platos elaborados a base de setas y champiñones, incluido el postre, su preparación estrella, un bombón de champiñón. El fin de semana pasado Pradejón celebró su fiesta anual Fungitur, un homenaje a setas y champiñones con degustaciones y concurso del mejor "pincho". (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en