Un pueblito español en Los Andes colombianos

El país dejó atrás la guerra y empieza mostrar su otra cara

La Plaza Principal de Santa Fe de Antioquia (Foto Oscar Escamilla) (foto: Ansa)
11:37, 01 eneBOGOTAPor Oscar Escamilla

(ANSA) - BOGOTA, 1 ENE - Uno de los mejores secretos guardados de la Colombia que recién empiezan a descubrir los turistas extranjeros es la bellísima población de Santa Fe de Antioquia, a una hora de Medellín.
    Con sus callecitas empedradas y sus casas de balcones, Santa Fe de Antioquia es una vieja población española en Los Andes.
    Este pequeño pueblo de apenas 30 mil habitantes fue fundado hace 476 años por el conquistador español Jorge Robledo y fue durante casi tres siglos la capital del departamento de Antioquia, noroeste del país, hasta que ese privilegio pasó a ser de Medellín.
    Enclavado entre montañas y dos páramos, que entre ambos esconden unas 200 cascadas de aguas cristalinas, Santa Fe de Antioquia surgió del desbordado apetito español por el oro.
    Tras saciar el apetito del metal dorado, que le dio brillo y prestigio, a esta pequeña población de 493 kilómetros cuadrados, que ahora vive de la agricultura y la siembra de café, le quedó un casco histórico más grande que el de Cartagena de Indias, surcado por cinco imponentes iglesias católicas.
    "Somos un pueblo dormido en el tiempo, pero que nunca perdió su dinamismo", le dijo a ANSA el historiador local Gonzalo Hernández.
    Según el académico, Santa Fe de Antioquia mantiene intacto, tras cerca de cinco siglos, el "legado" de Sevilla "no solo en la infraestructura, sino en lo cultural".
    "Muchas de nuestras fiestas tiene que ver con esa herencia: el gusto por lo toros, por las peleas de gallos, los disfraces, los carnavales, la manera como celebramos la Semana Santa", explicó el experto.
    A esta población se llega en hora por una carreta impecable desde Medellín y como muchas otras sufrió los embates de la guerra interna, lo que la mantuvo lejana del turismo en un país que por décadas estaba entre las naciones más peligrosas del mundo para los visitantes.
    Pero desde hace unos años, Santa Fe se convirtió en sitio obligado primero de los mismos antioqueños, luego de los colombianos en general, descubierta después por los turistas latinoamericanos, ahora es un lugar repleto de norteamericanos y europeos.
    Además de sus callecitas y sus casas, otro de los atractivos del lugar es el Puente Colgante de Occidente, erigido hace 152 años por el arquitecto local José María Villa, formado en Estados Unidos y uno de los ingenieros auxiliares que ayudó a construir el Puente de Brooklyn, en el East River de Nueva York.
    El puente, hecho a partir de cables de acero y madera, sin bases sobre el río Cauca, tiene una longitud de 291 metros de largo y pese a su antigüedad aún sirve de paso a pequeños vehículos y visitantes.
    Santa Fe de Antioquia posee 34 hoteles, que pueden albergar a unos 2.000 turistas, y según el historiador Hernández, los proyectos a futuro en cuanto al turismo están ligados a las zona rurales.
    "Lo que se pretende es implementar el agroecoturismo, un mezcal entre lo urbano y lo rural, pero que el turismo sea una herramienta que ayude a impulsar la parte agropecuaria que es lo que une a esta zona de Antioquia", resaltó Hernández.
    Según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, al país llegaron entre enero y noviembre de 2017 cerca de seis millones de extranjeros, un 27% más de lo que se registró en todo 2016.
    (ANSA).
   

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