Capital eslovena, destino "verde" europeo

Liubliana, barroca, moderna y ciudad sustentable

Postal de Liubliana, capital de Eslovenia (Gentileza Oficina de Turismo de Eslovenia) (foto: Ansa)
10:18, 14 dicLIUBLIANAPor María Zacco

   (ANSA) - LIUBLIANA, 13 DIC - La aglomeración de espacios verdes, las restricciones al tránsito, los medios de transporte eléctricos y la disminución de las emisiones de carbono en un 70% convirtieron a Liubliana, la bella y colorida capital de Eslovenia, en el destino ecológico por excelencia de Europa.
    La reducción de las emisiones de CO2, uno de los principales agentes responsables del calentamiento global, es uno de los mayores logros de la ciudad eslovena, mientras se plantea la amenaza del aumento del 2% a nivel mundial en la cumbre climática One Planet, que se celebra en París. El reclamo principal del encuentro se centra en la necesidad de reorientar las inversiones hacia fuentes de energía limpia, algo que Eslovenia avizoró hace tiempo.

   Lo interesante es que estas características forman parte de la moderna impronta de Liubliana -y de todo el país-, que se conjuga en un justo balance con sus monumentos históricos y sus aires barrocos. El arte, el buen café y la arquitectura de Jože Ple?nik (1872-1957), quien le otorgó una nueva imagen, son algunas de las características destacadas por los turistas en esta ciudad, de unos 288.000 habitantes. Sus calles adoquinadas y el fabuloso castillo medieval ofician de bienvenida: desde su torre se tiene una vista panorámica de la ciudad. Para llegar hay que hacer un corto tramo hasta los pies de una colina y atravesar el puente Zmajski, custodiado por imponentes dragones.
    En el castillo se pueden apreciar diferentes muestras de arte y aproximarse a la gastronomía local en alguno de sus dos restaurantes: "Gostilna na gradu" y "Strelec". Un funicular que parte desde el castillo conduce al Mercado Central, donde se pueden hallar productos procedentes de distintos puntos del país. Se despliega en la plaza Vodnikov, junto a la catedral de San Nicolás, una de las tantas joyas barrocas de Liubliana.
    Pero desde hace tiempo la capital eslovena se destaca por sus metas sustentables, no solo orientadas al turismo sino a favorecer la calidad de vida de sus habitantes.
    No por casualidad, fue declarada en 2016 Capital Verde Europea: en los últimos siete años se multiplicaron las atracciones turísticas ecológicas, las campañas de concientización ambiental -este año fue galardonada con la Mejor Comunicación sobre Turismo Responsable en el World Travel Market London- y creó el mayor impacto sostenible en tiempo récord.
    Para empezar, posee 542m2 de espacios verdes públicos por habitante y los parques van en aumento. Además, las fuentes de agua potable públicas se multiplican por la ciudad.
    Liubliana es la capital europea con el más alto índice de separación de residuos, un 65%, y la primera en adoptar el programa Residuos Cero en base al cual existe un compromiso para 2025 de que al menos las tres cuartas partes de los deshechos recogidos serán separados para su valorización.
    En materia de transportes, no solo se promovió la utilización de bicicletas que pueden alquilarse en 36 puntos de la ciudad.
    Pero fundamentalmente, dispone de transporte eléctrico: un tren urbano -el primero en su tipo en el mundo-, al menos 20 autobuses y automóviles que pueden ser recargados en 100 estaciones eléctricas. Incluso hay modelos de autos pequeños (conocidos como "Kavalir") que son usados por locales y turistas para trasladarse por la ciudad de manera gratuita.

   A su rica propuesta cultural, Liubliana sumó más de 300 eventos ecológicos anuales, lo que la colocó en "Top 100" de destinos sustentables de todo el mundo.
    Eslovenia, ubicado en el corazón de Europa, entre los Alpes y el mar Mediterráneo, es el primero del mundo declarado destino verde según los criterios de Green Destinations.
    Su capital abre la puerta a otras gemas del país, como las mediterráneas Salinas de Piran, la cueva kárstica de Postojna que conecta con el subterráneo Castillo de Predjama o sus múltiples fuentes de aguas termales en la llanura Panónica, Carso, los Alpes y el Mediterráneo.
    Cada sitio permite llevarse una experiencia diferente, en línea con el eslogan turístico nacional: "I feel Slovenia" (Siento Eslovenia). Algo curioso, además de acertado, si se tiene en cuenta que en más de 30 idiomas, Eslovenia contiene la palabra "love".(ANSA).
   

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