Dura lucha contra el virus en Brasilia y Goiás

Estado de calamidad en Brasilia, cuarentena floja en Río

El virus se desparrama por Brasil, más y más casos, más y más muertes
El virus se desparrama por Brasil, más y más casos, más y más muertes (foto: ANSA)
20:52, 29 junBRASILIARedacción ANSA

(ANSA) - BRASILIA, 29 JUN - El coronavirus avanza en el centro de Brasil, donde el gobierno de Brasilia decretó el estado de calamidad y el de Goiás recomendó un lockdown, mientras la cuarentena se acata cada vez menos en Rio de Janeiro, cuyas playas se colmaron de público en desobediencia a las normas contra la pandemia.
    Las secretarías de Salud de los 27 estados del país informaron hoy que el número de muertos llegó a 57.774, lo que representa poco más del 10% mundial, al tiempo que hay 1.352.708 infectados con Covid-19.
    El Diario Oficial de Brasilia publicó hoy un decreto del gobernador, Ibanés Rocha, que determina el paso del "estado de emergencia" al de "calamidad" debido al cuadro de la pandemia, que ya causó 549 víctimas fatales, 12 de ellas en las últimas 24 horas.
    De acuerdo con radio CBN-Brasilia, del grupo Globo, ya no hay máscaras de oxígeno para los pacientes internados en el hospital de campaña instalado en el estadio mundialista Mané Garrincha, ubicado a unos dos kilómetros del palacio presidencial.
    La Secretaría de Salud brasiliense informó por su parte que está ocupado el 60% de las camas de terapia intensiva de los hospitales públicos y, pese a la crisis, no hay un riesgo de colapso inminente del sistema de salud. La Capital Federal, con tres millones de habitantes, registró 2.139 infectados en las últimas 24 horas, con lo cual el total de contaminados subió a 44.950.
    En cambio el presidente del Sindicato de Médicos del Distrito Federal, Gutemberg Fialho, afirmó que la "situación está fuera de control".
    "Hay problemas para trasladar a los pacientes a los hospitales con salas de terapia intensiva, se van a multiplicar los fallecimientos si el gobierno no estudia la posibilidad de declarar un lockdown", dijo Fialho.
    La situación también es crítica en el estado de Goiás, lindante con Brasilia, donde el gobernador, Ronaldo Caiado, recomendó que los alcaldes adopten un cierre total del comercio y las actividades no esenciales durante 14 días, tras los cuales se reanudarían las actividades.
    "Si yo tuviera autonomía decretaría el cierre del comercio en el esquema de 14 por 14 en Goiás: la responsabilidad no se puede eludir, cada alcalde tendrá que responder por el caos en su municipio", aseguró Caiado.
    En Brasilia, al igual que en San Pablo y Río de Janeiro, comenzó el gradual levantamiento de la cuarentena a pesar de que la pandemia aún no llegó a su pico.
    El alcalde de Rio de Janeiro, Marcelo Crivella, convocó a una reunión para este lunes a los propietarios de escuelas privadas y representantes de los gremios de la educación para discutir la reapertura de esos colegios, mientras no hay fecha prevista para el reinicio de las actividades en la educación pública.
    Este lunes comenzó a funcionar el comercio callejero en Rio de Janeiro, donde el domingo, muy soleado, miles de personas no acataron las normas de la cuarentena y se lanzaron a las playas.
    El domingo también se disputó una fecha del campeonato carioca, sin público, donde los jugadores de Botafogo manifestaron su repudio a la reanudación del torneo.
    Lo mismo hizo el presidente de Fluminense, Mario Bittencourt, quien llevó el caso a la Justicia y declaró que "el juego seguro es quedarse en casa".
    Rio de Janeiro es el segundo estado más afectado por la pandemia detrás de San Pablo, ambos en la región sudeste del país. Hasta el momento el estado de San Pablo, que tiene 14.338 muertos y 271.737 contaminados, no autorizó el reinicio del campeonato local de fútbol pero sí la reanudación de los entrenamientos de los equipos profesionales.
    La alcaldía de San Pablo, la ciudad más populosa del país, cierra hoy el hospital de campaña montado en el estadio de fútbol Pacaembú, cuyos pacientes serán trasladados al hospital de campaña Anhembí, que cuenta con 900 camas y suficiente espacio disponible.
    El alcalde paulistano, Bruno Covas, decidió desmontar el centró de emergencia del Pacaembú, el primero creado en Brasil por el Covid-19, ante la caída del índice de internaciones.
    Covas dijo que continuará con el levantamiento gradual de la cuarentena aunque advirtió que ésta puede reforzarse si se observa un brote de la dolencia.
    "Desde el 1 de junio la tasa de internación comenzó a caer en San Pablo y en los últimos 10 días bajó a menos del 50%", explicó el jefe del gobierno municipal.
    (ANSA).
   

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