Cuba y otros riesgos además de la peste

Sismos, sequía, tornados y la amenaza permanente de dengue

Mujeres de compra por La Habana
Mujeres de compra por La Habana (foto: ANSA)
12:43, 23 mayLA HABANAPor Francisco Forteza

(ANSA) - LA HABANA, 23 MAY - En medio de la lucha contra el Covid-19 los cubanos dividen sus preocupaciones sobre sismos, sequía, tornados locales, además de prever el surgimiento de algunas enfermedades tropicales. En los últimos días ocurrieron 21 sismos perceptibles en municipios del este y del occidente de la isla, El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas reportó que el mayor de de los movimientos telúricos tuvo una magnitud de 4.6 en la escala de Richter. Informó que "esta sismicidad se corresponde con una activación de un segmento de la falla Oriente al sur del municipio Guamá, en la provincia de Santiago de Cuba", la segunda ciudad en importancia en la isla, a unos 900 kilómetros al este de La Habana.
    Aunque no se reportaron víctimas ni daños materiales las autoridades subrayaron que el centro mencionado junto a la Defensa Civil "están monitoreando y evaluando esta actividad sísmica" que calificó de "anómala".
    Esta semana otro temblor, de 4,2 de intensidad, se sintió en la provincia occidental de Pinar del Río, separada por más de mil kilómetros de Santiago de Cuba.
    En medio de la epidemia del nuevo coronavirus, que esta semana ha mostrado un esperanzador retroceso al reportarse solo dos muertes en nueve días y un promedio de nuevos casos inferior a 10 diarios, también ocurrieron tornados.
    Cuba vive una prolongada sequía. Pese a ello a inicios de mayo y aún fuera de temporada apareció cercano a sus costas el primer ciclón en 2020, Arthur, de vientos y lluvias muy moderadas y que se disolvió rápidamente en aguas aún frías del Atlántico norte.
    Sin embargo las corrientes superiores muy frías de la atmósfera en una "fricción" con las altas temperaturas del naciente verano del año en Cuba causaron tormentas y al menos dos tornados.
    Uno de ellos ocurrió en la región del este del país y causó daños económicos con sus vientos efímeros pero fuertes. No ocurrieron víctimas.
    También en mayo otro fenómeno de ese perfil, que los cubanos llaman "rabo de nube" azotó regiones rurales del centro-este del país aunque sin consecuencias ni económicas ni humanas.
    Con la entrada de la primavera, que en Cuba puede ser tan calurosa como el verano,las autoridades sanitarias llamaron a la población a tomar precauciones por la posible aparición de enfermedades tropicales como el dengue, transmitidas por el mosquito Aedes Aegipty.
    El país suele mantener extensas fumigaciones en todo el país pero las autoridades han advertido que el combate contra la Covid-19 está exigiendo gran atención epidemiológica inesperada en esta época del año.
    "Mala suerte", estimó Herminio Hernández,de 74 años de edad, residente en La Habana. "Para conjurarla, dijo a ANSA, "solo salgo a la calle para comprar algo para eludir el virus y no enfermarme. Cambio el agua cada dos días de un tanque adicional que tengo en la casa para que los mosquitos no puedan infectarla", explicó.
    "Para las tormentas y tornados, al menos los que no sean demasiado fuertes lo que hago es reforzar las ventanas de la casa", expuso.
    "Para los sismos no tengo antídotos. Solo esperar que no se conviertan en terremotos", subrayo sonriente. (ANSA).
   

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