Fresas sostenibles ayudan a derrotar crisis

Fresas sostenibles ayudan a derrotar crisis en Italia
Fresas sostenibles ayudan a derrotar crisis en Italia (foto: ANSA)
17:07, 11 mayROMARedacción ANSA

(ANSA) - ROMA, 11 MAY - Seis jóvenes de la provincia italiana de Rovigo, que se quedaron sin trabajo por la emergencia del coronavirus, fueron contratados por una emprendedora de Crespino, que en 2018 abrió un invernadero de alta tecnología capaz de duplicar la producción de fresas respecto a los métodos tradicionales.
    La historia de Sofia Michieli, de 24 años, fue difundida por la iniciativa #AgrifoodXRipartire, impulsada por el Laboratorio de Santa Chiara y la Universidad de Siena.
    Sofía estaba por iniciar la segunda temporada de cosecha de su cultivo sin suelo, con canales móviles de arriba hacia abajo, que entraron en funcionamiento cuando la epidemia bloqueó a Italia y, entre otras cosas, hizo imprevisible el precio de las fresas.
    "Teníamos una gran demanda por parte de quienes se quedaron en sus casas, de restaurantes y bares, y decidimos contratar a otras seis personas para la temporada, además de los seis que ya teníamos", contó Sofía a ANSA.
    "No tenían absolutamente ningún tipo de experiencia, se lo enseñamos nosotros", resaltó.
    El impacto del Covid-19 sobre las cuentas aún no se evaluó: "Podremos hacerlo solo en junio, al final de la cosecha, porque las operaciones hasta ahora las hemos llevado al mismo ritmo, como si no hubiese estado el virus. El resultado estará vinculado a los precios, que son muy cambiantes con picos en baja y repentinos picos en alza", explicó la empresaria, que ganó en 2019 el Premio Smau a la innovación.
    La producción de su invernadero de 6.000 metros cuadrados tiene un valor teórico de 100.000 euros, pero con estos precios podría facturar el doble o la mitad, es "totalmente imprevisible".
    Así es difícil planificar el futuro. "Estábamos seguros de invertir en la lucha integral para la protección de las plantas, combinando, con el uso de los medios químicos, el lanzamiento de insectos antagonistas naturales, pero lo pospusimos para el próximo año", explicó Sofía que, para aumentar la sostenibilidad de la producción, también tiene como objetivo realizar un ciclo cerrado de irrigación y producir mermeladas para reducir los desperdicios.
    El invernadero, con el sistema de sube y baja, ya permitió reducir a la mitad el uso del suelo, reducir el consumo del agua y hacer que el trabajo sea menos pesado, gracias a la posibilidad de operar a pie, lo que representa una protección para el cambio climático.
    "El tiempo es cada vez más loco, entre sequías por cuatro meses y luego bombas de agua que deterioran el producto, el invernadero -concluyó Sofía- nos ofrece también la posibilidad de tener productos más seguros". (ANSA).
   

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