Austríacos al supermercado con barbijo

Barbijos en las calles de Viena (foto: ANSA)
20:00, 30 marBOLZANOPor Stefan Wallisch

(ANSA) - BOLZANO, 30 MAR - El canciller austríaco, Sebastian Kurz, anunció una nueva ofensiva en la lucha contra el coronavirus, afirmando con firmeza que su país vive "la calma antes de la tormenta, y para darse cuenta de lo cruel que puede ser esta tormenta basta con mirar a nuestros vecinos en Italia".
    Entre las medidas anunciadas hay mayor número de tests, exención del trabajo obligatorio de personas en riesgo, cierre total de hoteles y pensiones y, sobre todo, la obligación de usar barbijos en los supermercados.
    Más adelante será obligatorio también usarlo en todos los lugares en riesgo de concentrar mucha gente, como los medios de transporte público.
    Kurz lo anunció hoy, el día en que Austria superó el umbral de los 100 fallecimientos: son 108 exactamente por el covid-19.
    Las nuevas medidas fueron recomendadas por el grupo de expertos del gobierno a la luz de las últimas proyecciones. Como anunció Kurz a mediados de abril, las unidades de cuidados intensivos corren el riesgo de colapsar.
    "La derrota del virus está desafortunadamente muy lejana", añadió el ministro de Salud, Rudolf Anschober, del partido Verde. El cierre de las últimas estructuras receptivas es un hecho debido a las inminentes vacaciones de Pascua.
    Personas con patologías previas no podrán trabajar más: se requiere que los empleadores los dejen en casa, incluso si el trabajo desde los hogares no fuese posible.
    Austria actualmente está por debajo de los 10 mil casos confirmados (9.100), pero nadie tiene la ilusión de que esta cifra sea real. Para tener un mapeo más detallado del virus, personal sanitario y la policía tomarán muestras para efectuar al menos 2.000 tests.
    Desde el miércoles los primeros supermercados distribuirán en el ingreso barbijos que será obligatorio usar al entrar. En el transcurso de la semana todos los supermercados deben seguir la normativa.
    Otras medidas, como el número máximo de clientes y la distancia mínima, ya se probó en otros países, como en Italia.
    También se pueden usar máscaras de tela hechas por uno, que no protegen a la persona que lo usa, pero que aún así reducen el riesgo de contagio para quienes están cerca.
    La obligación, que pronto podría extenderse a autobuses, tranvías y metro, también se aplica a los niños.
    En Austria, el regreso a la vida cotidiana aún está muy lejos. Kurz dejó en claro que los primeros en reabrir serán las tiendas, mientras que los últimos serán las escuelas y las universidades. (ANSA).
   

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