Rebelión contra Trump en la Casa Blanca

El pulseadas por el costo político entre economía y salud

Donald Trump, presidente de EEUU
Donald Trump, presidente de EEUU (foto: ANSA)
13:54, 29 marNUEVA YORKPor Ariel Ferrero

(ANSA) - NUEVA YORK, 28 MAR - Arde la Casa Blanca, con el presidente Donald Trump que insiste en reabrir parcialmente el país, y un grupo de sus asesores más cercanos que están tratando de convencerlo de que la medida sería contraproducente a nivel sanitario y, sobretodo, por el costo político que podría significarle a meses de las elecciones presidenciales estadounidenses.
    Fuentes de la Casa Blanca, citadas por NBC News, aseguran que la preocupación es cada vez mayor, no sólo por el avance del coronavirus que llevó a Estados Unidos a convertirse en el país con más casos en el mundo, sino porque Trump presiona por reabrir el grifo de la economía norteamericana.
    Hasta hace menos de un mes, con la economía en su mejor momento y la falta de un liderazgo fuerte en el frente demócrata, todo parecía indicar que Trump tenía la reelección al alcance de las manos.
    Pero su insistencia en los últimos días para establecer plazos específicos para responder a la pandemia y retomar la vida normal de los norteamericanos (inclusive llegó a mencionar como fecha tope la Pascua) lo está enfrentando con su equipo de salud pública y con sus asesores políticos, quienes ahora ven las posibilidades de reelección como totalmente dependientes del manejo oficial de la pandemia.
    "La forma en que Trump maneje esto será el factor determinante en su reelección", aseguró una de las fuentes familiarizadas con las discusiones internas de la Casa Blanca.
    "La mayor parte de lo que sucedió en los tres años hasta ahora es irrelevante. Será cómo respondió a esto".
    A pesar de las medidas parciales establecidas en el país, el avance de la pandemia en Estados Unidos fue más veloz de lo previsto por los equipos de salud. Hoy el país tiene cerca de 110.000 casos y más de 1.700 muertos, con grandes capitales como Nueva York y Los Angeles como grandes focos.
    Los asesores más cercanos de la Casa Blanca le insisten al mandatario a no caer víctima de sus propias palabras, y lo instan a no hablar más de términos de fechas.
    Sin embargo, aseguran las fuentes, Trump parece más preocupado por la profunda recesión en la que está cayendo el país que por el costo sanitario.
    "Estamos trabajando duro en varias métricas: geografía, pruebas, capacidad hospitalaria, puntos calientes y puntos fríos", dijo un alto funcionario del gobierno, describiendo el punto de referencia del presidente del 12 de abril como "aspiracional". El propio vicepresidente Mike Pence dijo, al referirse a la línea de tiempo de Pascua, que "el presidente expresó, realmente, un objetivo aspiracional".
    Con las elecciones presidenciales en el horizonte y los demócratas en silencio (tal vez por falta de respuesta ante la pandemia, o esperando a ver el derrumbe de Trump), el panorama es incierto en Estados Unidos. (ANSA).
   

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