Carlos contagiado, temor por reina

El heredero al trono aislado en Escocia. Parlamento GB cerrado

La reina Isabel II
La reina Isabel II (foto: ANSA)
19:39, 25 marLONDRARedacción ANSA

(ANSA) - LONDRA, 25 MAR - El príncipe Carlos, de 71 años, heredero del trono de Windsor, resultó positivo al test de covid-19, una señal tangible de que la pandemia no solo continúa propagándose en el Reino Unido al igual que en muchos otros países, sin que nadie esté completamente seguro, lo que hace temer también por la salud de la reina Isabel II.
    La noticia estalló en una nación que entró en el escenario de un verdadero bloqueo solo desde hace un par de días, después del gradual cambio de paso del premier, Boris Johnson, respecto a las esperanzas iniciales de una propagación diluida sobre la isla.
    Una nación en la cual el número de contagios aumenta, como también aquel de los muertos (con los primeros jóvenes, una inglesa de 21 años y -al parecer- un italiano de 19), mientras el Parlamento cerró sus puertas por precaución anticipando el descanso de Pascuas. Y a los problemas de la gente común se suma el temor de las instituciones sobre el futuro de una familia real "entrada en años": temores que no se pueden evitar por la "inoxidable" reina, de 94 años, cumplidos hace un mes.
    El príncipe de Gales, dijo su portavoz de Clarence House, manifiesta por el momento síntomas leves y "por el resto está en buena salud".
    El diagnóstico fue certificado por una prueba hecha en su domicilio personal por el Sistema Sanitario Nacional (NHS) en el castillo de Balmoral, en Escocia, donde se encuentra en aislamiento preventivo desde hace ya algunos días con su pareja Camilla, duquesa de Cornwall, que en cambio superó indemne el examen. Por ahora la hospitalización ni siquiera se hipotiza, pero dada la edad, la prudencia es imprescindible.
    No faltaron la garantías inmediatas sobre las condiciones de salud de la reina, que a su vez se "auto-aisló" desde la semana pasada en el castillo de Windsor junto al príncipe Felipe, de casi 99 años.
    "Su Majestad está en buenas condiciones de salud y sigue los consejos médicos apropiados para proteger su 'bienestar'", informó el Palacio de Buckingham en un círculo cerrado.
    El más reciente encuentro entre madre e hijo, ya había resaltado el staff de Carlos, se remonta al 12 de marzo, en una ceremonia que fue el último compromiso oficial para el heredero: fecha tranquilizadora, según los médicos de la corte, los cuales descartan que el padre de William y Harry haya sido contagiado antes del día 13. Otros expertos, citados por Sky, no están tan seguros.
    La única cosa cierta es que las personas que entraron en contacto en privado con el príncipe después de ello ya fueron advertidas y controladas. Y que con él, además de Camilla, se encuentra ahora en Balmoral un grupo reducido de colaboradores.
    En cuanto a la fuente del contagio, se sabe poco y nada. Los tabloides sensacionalistas como el Daily Mail apuntan el dedo hacia el príncipe Albero de Mónaco, infectado antes que Carlos, recordando cómo los dos príncipes se encontraron hace 20 días para un evento. Pero se trata solo de conjeturas: según especialistas, hoy "no es posible determinar quien pudo haber transmitido el virus" al hijo de Isabel II.
    Boris Johnson por su parte se limitó a enviar "a Su Alteza los deseos de una pronta recuperación". Y para precisar las conversaciones del fin de semana pasado las reuniones periódicas entre el primer ministro y la reina se desarrollaron "por teléfono".
    La enésima confirmación de hecho de que no hay más tiempo de minimizar la situación ni siquiera para el jefe del gobierno Tory, empeñado en tanto en amenazar a los empresarios "rentables" son leyes "de tiempos de guerra" y prometer nuevas ayudas públicas incluso para apoyar a los trabajadores autónomos y precarios. Además de intimar a todos a "quedarse en casa".
    Mientras, en espera del pico de hospitalizaciones, llega el anuncio de 7,5 millones de kits de equipamientos de protección hallados con la ayuda de los militares para hacer frente a las carencias denunciadas en varios hospitales por médicos y enfermeros.
    Y algunas señales de esperanza llegan solo desde el mundo de la investigación científica: desde Oxfort en particular donde, además de reaparecer la hipótesis controvertida de una potencial "inmunidad de rebaño", asoma un pronóstico menos pesimista de otros sobre tiempos necesarios para encontrar el arma decisiva de la vacuna. "Seis meses", según los cálculos mínimos del médico Andrew Pollard. (ANSA).
   

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