Premio de Química por baterías de litio

Inventores de las baterías de iones de litio

Anuncio del premio Nobel de Química
Anuncio del premio Nobel de Química (foto: ANSA)
18:05, 09 octESTOCOLMORedacción ANSA

(ANSA) - ESTOCOLMO, 9 OCT - El alemán John B. Goodenough, el británico M. Stanley Whittingham y el japonés Akira Yoshino, inventores de las baterías de iones de litio, hoy utilizadas en celulares, computadoras y autos eléctricos, fueron reconocidos con el premio Nobel de Química 2019. Los tres científicos abrieron así camino a fuentes de energía diferentes de los combustibles fósiles. El premio se reparte entre ellos en partes iguales.
    "Las baterías a iones de litio han revolucionado nuestras vidas y se usan en todo, desde los teléfonos móviles o laptops hasta los vehículos eléctricos. A través de su trabajo, los premiados en Química de este año sentaron las bases de una sociedad inalámbrica y sin combustibles fósiles", dijo el comité del Nobel al explicar la atribución del premio.
    Goodenough, de 97 años, nació en Jena (Alemania) en 1922 y desde 1952 trabajó en Estados Unidos, en la Universidad de Chicago y en la Universidad de Texas en Austin.
    Goodenough es la persona más edad premiada con el Nobel en la historia y supera por un año a Arthur Ashkin, que el año pasado a los 96 ganó el premio de Física. La más joven en cambio es la paquistaní Malala Yousafzai, que tenía 17 cuando ganó el Nobel Whittingham, de 78 años, nació en Gran Bretaña y tras trabajar en la Universidad de Oxford se trasladó a Estados Unidos, donde enseñó en la Universidad de Nueva York. Yoshino, de 71 años, nació en 1948 en Japón, en Suita: trabajó en la Universidad de Osaka y luego en la Meijo University de Nagoya. La investigación que llevó a las baterías recargables de iones de litio, auténtico símbolo de las energías renovables, comenzó durante la crisis petrolera de los años 70. Abrió camino Stanley Whittingham, mientras exploraba las posibilidades técnicas para obtener sistemas de producción de energía que no utilizaran los combustibles fósiles. Así identificó un material superconductor muy eficiente, llamado disolfuro de titanio, de estructura tal para permitir almacenar en su interior los iones de litio.
    El resultado fue una batería decididamente más potente, pero todavía imposible de utilizar: por la gran reactividad del itio hubiera estado sujeta a riesgo de explosiones.
    El paso sucesivo fue obra de Goodenough, que en 1980 pensó sustituir el disolfuro de titanio con óxido de cobalto, obteniendo así una batería más poderosa.
    Utilizando este mismo material, cinco años más tarde Akira Yoshino obtenía la primera batería lista para entrar en el comercio, en la cual los iones de litio estaban almacenados en coque petrolífero. En 1991 entraba así en el comercio la primera batería de iones de litio: era liviana, robusta y recargable cientos de veces.
    A través de la Universidad de Binghamton (Nueva York), M.
    Stanley Whittingham dio un comunicado donde expresa el deseo de que el premio ayude a hacer más visible la necesidad de enfocarse en el futuro energético de la nación.
    Yoshino por su parte dijo que el premio de Química cubre un abanico tan amplio de estudios que suponía una larga espera antes de que el comité del Nobel se fijara en el área de los dispositivos como las baterías de litio.
    Los ganadores del premio lo recibirán en una ceremonia el 10 de diciembre en Estocolmo, día del aniversario de la muerte de Alfred Nobel en 1896.
   

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