La princesita que no se puede casar

Ahora, la madre del novio envuelta en escándalo financiero

LA princesa kaponesa Mako (foto: ANSA)
18:08, 09 agoTOKIORedacción ANSA

(ANSA) - TOKIO, 9 AGO - La princesa japonesa Mako deberá postergar por segunda vez su boda debido a que su futura suegra y madre de su novio Kei Kimuro está envuelta en un problema financiero que avergüenza a la familia imperial nipona.
    Así lo reveló hoy la prensa japonesa pese a que la información aún no es oficial y todo indica que esta historia de amor está lejos de ser un cuento de hadas.
    Al parecer la señora habría pedido prestado a su ex compañero 4 millones de yenes (cerca de 30 mil euros) para financiar los estudios de su hijo y nunca los habría devuelto.
    Los padres de Mako, el príncipe Akishino y la princesa Kiko, dieron un ultimátum a la madre de Kei en varios reuniones cara a cara. O resuelve sus problemas económico o el casamiento será anulado. Fumihito es el segundo hijo del Emperador Akihito de Japón y Príncipe de la familia imperial japonesa. Es el segundo en la línea de sucesión al trono imperial.
    La pareja tenía previsto contraer nupcias el próximo 4 de marzo con una ceremonia tradicional a través del rito "Nosai no Gi" y hacer así formal su compromiso (el equivalente a la pedida de mano al padre de la novia). Hace tres meses que había sido anunciada la fecha, en un principio, para la boda, poco después de que la princesa Mako y Kei Komuro llamasen la atención de los medios haciendo público su compromiso.
    En febrero pasado sorpresivamente había sido anunciado la postergación de la boda, prevista para el otoño de 2020. Poco tiempo para los preparativos, había hecho saber la Casa Real.
    La princesa, según la misma fuente, "se dio cuenta de que no hay tiempo suficiente para los preparativos". Ella misma señaló que están de acuerdo en haberse "apresurado en varios aspectos".
    "Ahora queremos dedicar suficiente tiempo a pensar sobre el matrimonio y a prepararlo", dijo la nieta del emperador Akihito, al tiempo que se disculpó en un comunicado por "la inmadurez demostrada en querer acelerar el matrimonio".
    Según la princesa Mako, posponer el enlace para el 2020 servirá también para que la familia pueda atender algunas ceremonias cercanas. La abdicación del emperador Akihito, la más importante de ellas, será a finales de abril de 2019.
    La princesa Mako y su novio se conocieron en 2012 en la Universidad Internacional de Tokio. Un año después, Komuro pidió matrimonio a la princesa y ella dijo que sí.
    Casarse con un plebeyo supondría para la nieta del emperador dejar atrás sus derechos como miembro de la familia imperial nipona, renunciando a cualquier tipo de título nobiliario, Tal como establece el protocolo de la más antigua monarquía del mundo.
    De este modo, la boda de la princesa pone de nuevo sobre la mesa la necesidad de estudiar cambios en la normativa de la casa imperial nipona, que no se altera desde 1947. Cuando la princesa Mako se case, la familia imperial al completo contará con 18 miembros, y los únicos que podrán acceder al trono serán 5 varones.
    Por otra parte, Mako sabe que un reino no es garantía de felicidad. Su tía es la "princesa triste" Masako, la ex mujer de carrera que quedó encarcelada en las asfixiantes reglas reales. Ironía de la suerte de ella, no obstante, en 2019 se convertirá en emperatriz de Japón después de la abdicación de Akihito, de 84 años, y el ascenso al trono de su esposo Naruhito. Mako, por otro lado, si tiene éxito, podrá vivir feliz para siempre con su abogado y con la buena voluntad de 100 millones de yenes (más de 700 mil euros) que el gobierno de Tokio ya ha asignado. (ANSA).
   

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