Dimite jefe de gabinete del Pentágono

Casa Blanca se reúne en Camp David para definir agenda

Dimite jefe de gabinete del Pentágono, Kevin Sweeney. (foto: EPA)
23:31, 06 eneWASHINGTONPor Ugo Caltagirone

   (ANSA) - WASHINGTON, 6 GEN - Un nuevo funcionario del gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, abandona su puesto: se trata del jefe de gabinete Kevin Sweeney, el contralmirante que fue uno de los más estrechos colaboradores del secretario de Defensa James Mattis y como él contrario al retiro de las tropas de Estados Unidos de Siria y Afganistán.
   Precisamente por esta situación, explicaron fuentes del gobierno, se produjo la repentina renuncia de Sweeney, que detrás estaría la mano de la Casa Blanca, que de hecho lo habría obligado a despedirse, como sucedió con el propio Mattis y con el portavoz del departamento de defensa Dana White.
   Pero en las últimas horas aumenta la incertidumbre sobre la real estrategia de Estados Unidos en Siria, con el consejero de seguridad Nacional, John Bolton, que parece frenar el retorno a casa de los soldados estadounidense: el retiro está vinculado a la definitiva derrota del grupo yihadista Estado Islámico (EI) y a la garantíz de protección de los combatientes kurdos amenazados por Turquía.
   Así lo preciso durante su visita a Jerusalén para tranquilizar al premier israelí, Benjamin Netanyahu.
   Mientras el secretario de Estado, Mike Pompeo, se prepara para realizar una cerrada gira en diversos países aliados de Medio Oriente. La confusión, sin embargo, aumentó por un tuit de Donald Trump que reitera con firmeza su decisión: "Las tropas estadounidenses se irán rápidamente de Sira. Hemos eliminado al EI, e Irán, Rusia y Turquía que odian al estado islámico más que nosotros pueden combatirlo solos".
   Entonces, la operación de reorganización iniciada en la administración de Trump después de las elecciones de medio término no se detiene y -muchos observan- se parece cada vez más a una purga: fuera a quien no está alineado y frena la agenda del presidente.
   Con esto último ahora puede contar con pocos que quedan de la vieja guardia -como el yerno Jared Kushner y el estratega Stephen Miller- y con un círculo renovado de leales como el asesor de seguridad nacional, John Bolton, y el nuevo jefe de personal de la Casa Blanca, Mick Mulvaney.
   Todos fueron convocados durante el fin de semana en la residencia presidencial de Camp David para hacer un balance de la situación.
   Un verdadero retiro, en resumen, de los más estrechos asesores y colaboradores del magnate para decidir qué hacer y cómo contrastar la nueva realidad creada en el Congreso, con los demócratas en mayoría en la Cámara. Y para definir la agenda para 2019, también en vista del discurso sobre el estado de la Unión que el magnate tendrá que celebrar el próximo 29 de enero frente al Congreso en sesión plenaria.
   El centro de la discusión sobre todo fue el nudo del cierre parcial del gobierno ("shutdown") que entra en su tercera semana.
   Es el propio Trump el que regresa a la Casa Blanca desde Camp David para abrir aquel que parece una espiral, dando a conocer a través de Twitter que el vicepresidente, Mike Pence, tiene un nuevo encuentro con los líderes demócratas del Congreso, Nancy Pelosi y Chusk Schumer y que esta vez la confrontación sería "productiva".
   Y aparece la hipótesis de una "barrera de acero" para proteger la frontera con México en lugar de un muro de cemento. "Estamos aquí trabajando", dice el presidente estadounidense, hablando de uno solución más fuerte, menos intrusiva. Una buena solución hecha en Estados Unidos".
   El magnate dijo estar determinado a seguir adelante incluso sin acuerdo, tentado de declarar el estado de emergencia nacional para encontrar los fondos necesarios para sellar la frontera sur.

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