La vida del cristiano es lucha contra el mal

"Con el diablo jamás se dialoga, no hay diálogo posible"

El papa Francisco durante el Angelus
El papa Francisco durante el Angelus (foto: ANSA)
13:36, 21 febCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 21 FEB - Cada año, en el inicio de la Cuaresma, "este Evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto nos recuerda que la vida del cristiano, que sigue los pasos del Señor, es un combate contra el espíritu del mal", señaló hoy el papa Francisco durante el Angelus.
    El miércoles pasado, recordó, con "el rito penitencial de las cenizas", iniciamos el camino de la Cuaresma".
    "Hoy, primer domingo de este tiempo litúrgico, la palabra de Dios nos indica esta senda para vivir de manera fructífera los 40 días que conducen a la celebración de la Pascua", agregó.
    El Evangelio, sostuvo, muestra que "Jesús enfrentó voluntariamente al Tentador y lo venció; y al mismo tiempo nos recuerda que al diablo se le concede la posibilidad de actuar sobre nosotros con tentaciones". "Debemos ser conscientes de la presencia de este enemigo astuto, interesado en nuestra condena eterna, en nuestro fracaso, y prepararnos para defendernos de él y para combatirlo", advirtió Francisco.
    En ese sentido, afirmó que "la gracia de Dios nos asegura, con la fe, la plegaria y la penitencia, la victoria sobre el enemigo".
    Jorge Bergoglio se refirió en particular a la idea simbólica del "desierto" que, observó, "es el lugar donde Dios le habla al corazón del hombre y donde fluye la respuesta de la oración".
    Pero, señaló, "es también el lugar de la prueba y de la tentación, donde el Tentador, aprovechando la fragilidad y las necesidades humanas, insinúa su voz mentirosa, alternativa a la de Dios, que te hace ver otro camino, de engaño. El Tentador seduce".
    Agregó que, de hecho, "durante los 40 días vividos en el desierto, Jesús inicia su duelo con el diablo, que concluirá con la Pasión y la Cruz".
    "Todo el ministerio de Cristo es una lucha contra el Maligno en sus múltiples manifestaciones: curaciones de enfermedades, exorcismos a los poseídos, perdón de los pecados", afirmó.
    El Papa explicó que "después de la primera etapa en la que Jesús demuestra hablar y actuar con la fuerza de Dios, parece que el Diablo tiene la ventaja".
    "Cuando el hijo de Dios es rechazado, abandonado y, al fin, capturado y condenado a muerte, era justamente este el último desierto a atravesar, para derrotar definitivamente a Satanás y liberarnos a todos de su poder", señaló.
    "Quisiera señalar algo: en las tentaciones, Jesús jamás dialoga con el diablo, jamás. O lo ahuyenta, en los demonios, o lo condena, muestra su malicia, pero nunca dialoga", recordó.
    Para terminar, dijo que "cuando se acerca el seductor, comienza a seducir y la tentación es dialogar con él, como hizo Eva. Y entró el diablo. Si entablamos diálogo con él, seremos derrotados".
    "Métanse esto en la cabeza y en el corazón: con el diablo jamás se dialoga; no hay diálogo posible", concluyó. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en