Construir en unidad y sin quejas

Homilía y honras al martirio de apóstoles Simón Pedro y Pablo

El papa Francisco en la celebración de una misa
El papa Francisco en la celebración de una misa (foto: ANSA)
11:34, 29 junCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 29 JUN - El papa Francisco llamó hoy a los cristianos a no quejarse por las circunstancias que tocan afrontar, porque es "una pérdida de tiempo" ya que los lamentos "no cambian nada".
    El pontífice objetó a los cristianos que se lamentan de lo que sucede a su alrededor en vez de rezar como lo hacían los primeros seguidores de Cristo que, a pesar de "situaciones dramáticas" como las persecuciones, "nadie se quejaba del mal".
    "Es molesto que los cristianos pierdan el tiempo quejándose del mundo, de la sociedad, de lo que está mal. Las quejas no cambian nada", subrayó.
    Francisco hizo estas afirmaciones durante la misa que celebró este lunes en la la basílica de San Pedro para conmemorar la solemnidad del martirio de los apóstoles Simón Pedro y Pablo, una ceremonia en la que bendijo los palios que se impondrán a los arzobispos metropolitanos nombrados en todo el mundo durante el año.
    El Sagrado Palio es el ornamento litúrgico de honor y de jurisdicción, símbolo de la oveja perdida y del Buen Pastor que da la vida por su rebaño, constituido en su forma actual por una faja de lana blanca ancha de entre 4 y 6 centímetros, adornada por seis cruces y dos orlas de seda negra cuyas extremidades se apoyan sobre pecho y hombros.
    Francisco reivindicó en su homilía a los primeros cristianos que "no culpaban a los demás, sino que oraban" y "no hablaban a sus espaldas, sino a Dios". Luego llamó a preguntarse si "cuidamos nuestra unidad con la oración", si "rezamos unos por otros" y recalcó retórico "qué pasaría si rezáramos más y murmuráramos menos".
    Tras eso, recomendó pedir la gracia de saber cómo rezar unos por otros para que, como le sucedió a Pedro en la cárcel, se abran "muchas puertas que separan" y se rompan "muchas cadenas que aprisionan". "Dios espera que cuando recemos también nos acordemos de los que no piensan como nosotros, de los que nos han dado con la puerta en las narices, de los que nos cuesta perdonar", amplió el Papa.
    Además, se refirió a la manera en que la Iglesia debe llevar el mensaje del Evangelio. "Necesitamos la profecía, una profecía verdadera: no de discursos vacíos que prometen lo imposible, sino de testimonios de que el Evangelio es posible", indicó.
    "No se necesitan manifestaciones milagrosas, sino vidas que manifiesten el milagro del amor de Dios; no el poder, sino la coherencia; no las palabras, sino la oración; no las declamaciones, sino el servicio; no la teoría, sino el testimonio", argumentó. "No necesitamos ser ricos, sino amar a los pobres; no ganar para nuestro beneficio, sino gastarnos por los demás; no necesitamos la aprobación del mundo, sino la alegría del mundo venidero; ni proyectos pastorales eficientes, sino pastores que entregan su vida como enamorados de Dios", insistió Francisco en su homilía.
    "Siempre hay quienes destruyen la unidad y rechazan la profecía, pero el Señor cree en nosotros y te pregunta: 'Quieres ser un constructor de unidad? Quieres ser profeta de mi cielo en la tierra?'. Dejémonos provocar por Jesús y tengamos el valor de responderle: 'Sí, lo quiero!'", completó enfático. La misa presidida de este lunes, en la basílica del Vaticano presidida por Francisco hoy, fue la primera concelebrada con los cardenales desde el período de cierre vinculado a la emergencia del coronavirus. El decano del colegio de cardenales, Giovanni Battista Re, agradeció al pontífice por la "el respaldo" y la "fuerza" que le dio al mundo con sus palabras durante la emergencia y también por las iniciativas concretas. (ANSA).
   

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