Iglesia necesita presencia, no virtualidad

CEI recuerda a 100 sacerdotes muertos por Covid-19

Francisco en una audiencia emitida por streaming
Francisco en una audiencia emitida por streaming (foto: EPA)
12:09, 17 abrCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 17 ABR - La Iglesia está hecha de sacramentos, celebraciones, del pueblo de Dios en carne y hueso: la Misa en streaming permite afrontar la emergencia pero no puede ser así para siempre, afirmó hoy el papa Francisco.
    El pontífice expresó su preocupación por una vida eclesial suspendida, hecha de citas en televisión y online para evitar el contagio. Pero "esta no es la Iglesia", dijo claramente Francisco.
    El mensaje llega en los días en que los obispos italianos presionan al gobierno para poder volver a celebrar, a partir del 4 de mayo, Misa, funerales, bautismos y matrimonios, con la presencia de personas aunque respetando todas las medidas de seguridad.
    Celebrar la misa sin pueblo -subrayó el pontífice- "es un peligro", esta modalidad a distancia está ligada "al difícil momento" pero "la Iglesia está con el pueblo, con los sacramentos".
    No se puede "viralizar a la Iglesia, los sacramentos, el pueblo". "Es verdad que en este momento" es preciso celebrar a distancia, pero "para salir del túnel, no para quedarse así", porque la Iglesia es "familiaridad concreta con el pueblo".
    "Esta no es la Iglesia, es una Iglesia en una situación difícil". "Estamos juntos pero no estamos juntos", agregó Francisco, refiriendo también que un "buen obispo" le pidió tener un poco de gente en Semana Santa al menos en la gran basílica vaticana. Un pedido que activa en estas horas gran parte del mundo católico, que quisiera retomar la vida eclesial aunque con modalidades de atención y responsabilidad para salvaguardar la salud.
    Francisco mira también a la post-pandemia y pide "anticuerpos de solidaridad y justicia" en una larga intervención con la revista en español "Vida Nueva".
    "Nadie se salva solo" y "las barreras y los muros se resquebrajan frente a una presencia tan imperceptible que pone en evidencia toda nuestra fragilidad".
    Francisco lanza un ultimátum a la comunidad internacional en favor "un desarrollo sostenible e integral" para proteger a la humanidad. En esta misma línea, apuesta por "la creatividad y la fraternidad" y llama a "no conformarnos ni contentarnos y menos justificarnos con lógicas sustitutivas o paliativas que impiden asumir el impacto y las graves consecuencias de lo que estamos viviendo".
    Francisco se pregunta si, después de la emergencia por el coronavirus, "sabremos afrontar responsablemente" las grandes cuestiones, como el hambre, la guerra, los estilos de vida equivocados, la devastación del ambiente. Por eso -concluyó el pontífice- hacen falta "anticuerpos de solidaridad y justicia".
    Entretanto se reunió el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Italiana, que reitero la voluntad de volver, en la fase 2, a una vida eclesial menos restrictiva.
    Los obispos italianos también recordaron a los más de 100 sacerdotes muertos debido al Covid-19, "rostro de una Iglesia amiga".
    Y siempre debido a la emergencia, la CEI se vio obligada a postergar de mayo a noviembre su Asamblea General, la cita más importante del año en la vida de la Iglesia italiana, un evento que tradicionalmente cuenta con la participación del papa Francisco.
    Y finalmente, siempre de la CEI llega un pedido pasa salvar a las escuelas católicas: como subrayan las órdenes religiosas, una de cada tres está en riesgo de quiebra y de no reabrir más.
    (ANSA).
   

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