Francisco defiende la dignidad de la vida

Audiencia con la Congregación para Doctrina de Fe

Audiencia de Francisco en el Vaticano
Audiencia de Francisco en el Vaticano (foto: ANSA)
12:13, 30 eneCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 30 ENE - El papa Francisco recordó hoy, al recibir en audiencia a la plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, "el deber no abandonar nunca a nadie en presencia de males incurables".
    El pontífice definió como "significativo" el compromiso del dicasterio, en ocasión de su asamblea, ante el "cuidado de las personas en fases críticas y terminales de la vida".
    "La vida humana, con motivo de su destino eterno, conserva todo su valor y toda su dignidad en cualquier condición, incluso de precariedad y fragilidad, y como tal es siempre digna de la máxima consideración", afirmó.
    Al respecto, subrayó el papa, "pienso en el bien que hacen los establecimientos para cuidados paliativos, donde los enfermos terminales son acompañados por un apoyo médico calificado, psicológico y espiritual, para que puedan vivir con dignidad, reconfortados por la cercanía de seres queridos, la fase final de su vida terrenal".
    El papa expresó el deseo de que "tales centros sigan siendo lugares donde se practique con empeño la 'terapia de la dignidad', alimentando así el amor y el respeto por la vida".
    Francisco subrayó explícitamente que "una sociedad merece el calificativo de 'civilizada' si desarrolla los anticuerpos a la cultura del descarte; si reconoce el valor intangible de la vida humana; si la solidaridad se practica de hecho y se salvaguarda como fundamento de la convivencia".
    También reconoció que "el contexto sociocultural actual está erosionando progresivamente la conciencia de aquello que hace preciosa a la vida humana". Esta, denunció, "cada vez más a menudo se juzga en razón de su eficiencia o utilidad, al punto de considerar 'vidas descartadas' o 'vidas indignas' aquellas que no responden a tal criterio".
    "En esta situación de pérdida de los valores auténticos -agregó- faltan también los deberes inderogables de la solidaridad y la fraternidad humana y cristiana".
    Para el papa, "el tema del cuidado de los enfermos, en las fases críticas y terminales de la vida, recuerda la tarea de la Iglesia de reescribir la 'gramática' del hacerse cargo y cuidar a las personas sufrientes".
    "El ejemplo del Buen Samaritano -explicó Francisco- enseña que es necesario convertir la mirada del corazón, porque muchas veces quien mira no ve. ¿Por qué? Porque le falta la compasión".
    "Sin la compasión -observó- quien mira no queda implicado en lo que observa y pasa de largo; en cambio quien tiene el corazón compasivo es tocado e involucrado, se detiene y se ocupa".
    En torno al enfermo, subrayó Jorge Bergoglio, "es preciso crear una verdadera plataforma humana de relaciones que, mientras favorecen el cuidado médico, se abran a la esperanza, especialmente en aquellas situaciones límite en que el mal físico se acompaña de incomodidad emotiva y angustia espiritual".
    (ANSA).
   

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