Francisco recuerda Auschwitz y la indecible crueldad

"Populismos terrenos fértiles para el odio"

El Holocausto debe ser recordado, subrayó el pontífice
El Holocausto debe ser recordado, subrayó el pontífice (foto: ANSA)
13:44, 20 eneCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 20 ENE - El papa Francisco recordó los 75 años, que se cumplen el 27 de enero, de la liberación del campo de Auschwitz-Birkenau, donde se consumó una "indecible crueldad".
    El Holocausto es una página de la memoria que hay que seguir recordando, dado que persisten los episodios de antisemitismo.
    "Todavía recientemente asistimos a bárbaros recrudecimientos de antisemitismo. No me canso de condenar firmemente toda forma de antisemitismo", dijo el papa a recibir a una delegación del centro Simon Wiesenthal.
    "Para afrontar el problema de raíz, sin embargo, debemos empeñarnos también en cambiar el terreno sobre el cual crece el odio, sembrando paz. En efecto, es a través de la integración, la búsqueda y la comprensión del otro que nos cuidamos mayormente a nosotros mismos".
    Integrar y "hacer memoria", entonces, para "no ser indiferentes", exhortó el papa. De la indiferencia nacen en efecto los populismos, "terrenos fértiles" para el odio.
    "Preocupa el aumento, en tantas partes del mundo, de una indiferencia egoísta, a la que interesa solo lo que les queda cómodo para sí mismos: la vida está bien si me va bien a mí, y cuando algo no va se desencadenan la rabia y maldad", explicó.
    "Así se preparan los terrenos fértiles a los particularismos y populismos que vemos a nuestro alrededor. Sobre estos terrenos crece rápido el odio", subrayó el pontífice.
    En tal contexto -indiferencia, odio, violencia- Francisco puso de relieve también el valor del silencio, porque "el consumismo de hoy es también verbal: cuántas palabras inútiles, cuánto tiempo perdido en cuestionar y acusar, cuántas ofensas gritadas, sin cuidarse de lo que se dice. El silencio, en cambio, ayuda a custodiar la memoria. Si perdemos la memoria, aniquilamos el futuro".
    El camino por seguir entonces es no repetir los errores del pasado. "Estamos llamados -dijo el papa aludiendo a judíos y cristianos- precisamente nosotros, primero", a "no tomar distancia y no excluir, sino a hacernos cercanos e incluir".
    Se trata de no "seguir soluciones de fuerza, sino iniciar caminos de proximidad. Si no lo hacemos nosotros, que creemos en aquel que, desde lo alto de los cielos, se acordó de nosotros y se preocupa por nuestras debilidades, ¿quién lo hará?".
    "También nosotros recordemos el pasado y demos importancia a las condiciones de quien sufre: así cultivaremos el terreno de la fraternidad", concluyó el pontífice.
    (ANSA).
   

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