Piden reabrir caso Cedric Tornay

Guardia suizo en su puesto de vigilancia.
Guardia suizo en su puesto de vigilancia. (foto: Ansa)
21:10, 13 dicCIUDAD DEL VATICANOPor Fausto Gasparroni

   (ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 13 DIC - Los familiares de Cedric Tornay, el joven guardia suizo acusado del doble homicidio cometido el 4 de mayo de 1998 que causó la muerte del comandante Alois Estermann y su esposa Gladys Meza Romero, pidieron a los magistrados reabrir el caso.
   Cedric Tornay se habría suicidado inmediatamente después de estos hechos. La instancia para el acceso a la totalidad del expediente fue depositada por la abogada Laura Sgró en el tribunal vaticano, al detectar numerosas "deficiencias" en la reconstrucción de los hechos.
   La magistratura vaticana, en la persona del juez Gianluigi Marrone, en 1999 archivó la investigación del doble homicidio y posterior suicidio luego de concluir que Tornay había matado con disparos de arma de fuego al neo comandante Estermann y a la esposa de éste en un raptus causado por el rechazo a una promoción, para luego quitarse la vida.
   La reconstrucción proporcionada por las autoridades vaticanas fue siempre rechazada por la madre de Tornay, Muguette Baudat, lo que hizo aparecer con el tiempo varias teorías alternativas y con presuntos nexos con el caso Emanuela Orlandi.
   La letrada Sgró, encargada por los familiares de pedir la reapertura de la indagación, detectó varias "deficiencias" como el hecho de que la señora Baudat, no obstante los numerosos pedidos, nunca pudo leer las actas de la investigación ni sus abogados lograron munirse de una copia.
   La sola información en su poder derivó de los pocos informes que le fueron notificados y de las comunicaciones de la Sala de Prensa vaticana, que difundió extractos de la instrucción.
   Baudat nunca vio fotografías, el lugar del delito, videos, resultados de exámenes o deposiciones verbales. Nada. Como se recordará, algunas horas después del baño de sangre, el vocero vaticano, Joaquin Navarro-Valls, había ya reconstruido lo acaecido tal y como fueron reconfirmados al cierre de la investigación.
   La noche que arribó a Roma, un sacerdote enviado por la Secretaría de Estado intentó convencer a la señora Baudat de cremar el cuerpo de Cedric: en una primera instancia ella había consentido pero a la mañana siguiente cambió de idea, no obstante las presiones aún recibidas. Ello determinó que la mujer obtuviera la restitución del cuerpo de hijo. La autopsia fue realizada en el Vaticano en el FAS (Fondo de Asistencia Sanitaria) por los doctores Fucci y Arcudi.
   La familia no entiende porque no tuvo lugar en una estructura sanitaria como el Policlínico Gemelli, en el que se vociferaba habrían sido llevado los restos.
   Madame Baudat no tuvo modo de nombrar un perito de parte que pudiera participar en la autopsia ni jamás leyó la pericia dada por la magistratura.
   El cuerpo fue restituido a la madre en pésimas condiciones.
   Mme. Baudat dispuso una autopsia privada, efectuada en la Universidad de Lausanna por los profesores Krompecher, Brandt y Maugin.
   La información ofrecida por la Sala de Prensa vaticana no coincide con las conclusiones proporcionadas por los peritos de parte. No habiendo jamás leído la evaluación de oficio, es muy difícil poder hacer una atenta comparación de las autopsias.
   Y son los propios Fucci y Arcudi, médicos legistas, quienes dieron las informaciones balísticas. El tema no fue encargado a ningún perito en balística para analizar adecuadamente las trayectorias de los proyectiles.
   Lo que detectó la familia es que el proyectil restituido a la madre con el que Cedric se habría suicidado no pudo atrasarle el cráneo pues estaba intacto y sin ningún tipo de estrías.
   El orificio en la cabeza de Cedric es muy pequeño en relación a la bala. Serias dudas que se haya tratado de un proyectil de un calibre diferente.
   Tornay dejó una carta en la que anunciaba su decisión, pero acerca de la autenticidad de la misma existen múltiples dudas, sobre todo porque la misiva estaba dirigida a Muguette Chamorel.
   Chamorel es el apellido del ex marido de Mme Muguette, que no utilizaba este apellido desde hace muchísimos años. Muy extraño que el hijo haya cometido un error de este tipo.
   La investigación fue dirigida por el jefe de la Gendarmería, Camillo Cibin, y por Raoul Bonarelli, que terminó siendo luego investigado por la desaparición de Orlandi. Mme Baudat solicitó la restitución de los efectos personales de su hijo cosa que sucedió pero con faltantes.
   Las ropas que Cedric llevaba aquél día fueron quemadas. Al menos esto refirió la madre cuando no le fueron entregadas.
   "Hemos efectuado el pedido de acceder a la totalidad del expediente en el pleno derecho de Mme Baudat -explicó a ANSA la abogada Sgró-. Es evidente que la solicitud de reapertura de la investigación, que se basa en la presentación de nuevas pruebas, no puede prescindir de un detallado examen de los hechos y de la comparación de ellos con el nuevo material recogido y con el estudio de los acontecimientos por parte de nuestros asesores".
   "Apenas estemos al tanto del expediente en forma integral completaremos el nómina de nuestros peritos", concluyó la letrada.(ANSA).
   

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