El desarrollo debe ir junto al cuidado ambiental

Francisco llamó al reparto de riqueza y al cuidado de la Tierra

El papa Francisco en Madagascar
El papa Francisco en Madagascar (foto: ANSA)
16:18, 07 sepANTANANARIVORedacción ANSA

(ANSA) - ANTANANARIVO, 7 SET - Luego de una reunión con las autoridades de Madagascar, el papa Francisco y el presidente de ese país africano, Andry Rajoelina, plantaron un árbol en memoria de la visita y también en símbolo ecologista.
    Mientras ocurría la ceremonia, dentro del Palacio Presidencial, un coro de niños cantaba una canción.
    El árbol plantado por Francisco y Rajeolina es un baobab, un árbol que crece en condiciones climáticas extremas.
    "He venido como un sembrador de paz y esperanza: que las semillas sembradas en esta tierra den frutos abundantes para el pueblo malgache! Que el Señor los bendiga a todos", escribió el papa en el Libro de Honor.
    El baobab es también llamado aquí "reniala" (madre del bosque) y es un árbol que puede vivir varios siglos, considerado en algunas regiones de Africa como un árbol sagrado.
    En la actualidad están muriendo muchos baobabs, lo que los sitúa como especie en peligro de extinción.
    En el discurso que pronunció ante las autoridades en su primer día de agenda oficial en el país, el pontífice hizo hincapié en un problema que afecta a Madagascar, a una gran parte de los países africanos y que se ha puesto de manifiesto con los últimos incendios en el Amazonas: la deforestación. "Los últimos bosques están amenazados por incendios forestales, caza furtiva, la tala de valiosos bosques sin restricciones. La flora y biodiversidad animal está en peligro por el contrabando y exportación ilegal", dijo el papa.
    Francisco alentó a Madagascar a luchar contra "la corrupción y la especulación que aumentan la desigualdad social". La única solución, a su parecer, es "crear empleos y actividades generadoras de ingresos que respeten el medioambiente y ayuden a las personas a salir de la pobreza".
    Madagascar se encuentra entre los veinte países más pobres del mundo, según el índice de desarrollo humano (IDH), con el 70 por ciento de la población que vive con menos de dos dólares al día, y una alta desnutrición infantil en niños de 0 a 5 años, según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
    El Jefe de la Iglesia Católica también insistió en la necesidad de establecer todas las mediaciones estructurales que garanticen una mejor distribución de los ingresos y una promoción integral de todos los habitantes, especialmente de los más pobres. Y subrayó que el desarrollo integral de un país tiene que ir unido a la protección del medio ambiente, porque "no hay crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental". Asimismo, Francisco reconoció el valor de la cultura malgache: "el fihavanana, que evoca el espíritu de compartir, de ayuda mutua y de solidaridad".
    Después del discurso del presidente Rajoelina, llegó el turno del su discurso en el que describió los males y los desafíos que enfrenta la nación. En ese contesto señaló a la pobreza, la corrupción y la crisis socio-ambiental. Por eso, llamó a la "responsabilidad política", especialmente al servicio de "los más vulnerables, y fomentar las condiciones para un desarrollo digno y justo". Según argumentó, el desarrollo de una nación "no se reduce al simple crecimiento económico", dijo citando a Pablo VI, el primer papa que visitó Africa.
    Madagascar es la segunda parada de su gira por Africa, que empezó en Mozambique y concluirá en Mauricio. (ANSA).
   

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