Ira de Dios se desencadenará contra vendedores armas

Francisco
Francisco (foto: ANSA)
13:57, 10 junCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 10 JUN - La hipocresía de los gobernantes de los países que hablan de paz y al mismo tiempo venden armas para hacer guerras no quedará impune, dijo el papa Francisco, subrayando con una fuerte expresión que será "la ira de Dios" la que haga justicia.
    El papa brindó una audiencia a la ROACO, el organismo que se ocupa de las ayudas a las Iglesias orientales, y repasó los escenarios de guerras y conflictos.
    Hablando de Irak, sorpresivamente anunció que tiene "la voluntad de ir al año que viene".
    Luego las imágenes volvieron a las embarcaciones llenas de migrantes en el mar, que hallan los puertos de Europa cerrados, mientras están abiertos para quien carga "costosos y sofisticados armamentos".
    El papa habló de la situación en Siria, donde se teme una nueva escalada del conflicto con el agravamiento de la crisis humanitaria. Y dedicó un pensamiento a otros lugares de tensión, desde Ucrania, por la cual habrá una reunión en julio en el Vaticano, hasta Tierra Santa.
    "Muchas veces pienso en la ira de Dios que se desatará contra los responsables de los países que hablan de paz y venden armas para hacer guerras. Esta hipocresía es un pecado", afirmó Francisco. Luego subrayó que "sin son insensibles los corazones de los hombres, no lo es el de Dios, herido por el odio y la violencia que puede desencadenarse contra sus criaturas, siempre capaz de conmoverse y cuidarlas con la ternura y la fuerza de un padre que protege y guía".
    Luego habló de los puertos, cerrados a las personas pero abiertos a las armas.
    "Gritan las personas en fuga amontonadas sobre las naves, en busca de esperanza, sin saber qué puertos podrán recibirlos, en una Europa que sin embargo abre los puertos a las embarcaciones que deben cargas refinados y costosos armamentos, capaces de producir devastadores que no salvan siquiera a los niños".
    "Estamos aquí, conscientes de que el grito de Abel sube hasta Dios", agregó el papa.
    El papa también habló de la acogida a los migrantes en la reunión con capellanes de la Avicación Civil.
    Para los "migrantes y refugiados que llegan a los mayores aeropuertos con la esperanza de poder pedir asilo o hallar refugio, o que están bloqueados en tránsito", Francisco lanzó un llamado preciso.
    "Invito siempre a las Iglesias locales a la debida acogida y solicitud hacia ellos, porque se trata de una responsabilidad directa de las autoridades civiles. Forma parte también de su cuidado pastoral -indicó a los capellanes- vigilar que se tutele siempre su dignidad humana y se salvaguarden sus derechos, en el respeto a la dignidad y las creencias de cada uno".
    "Las obras de caridad hacia ellos constituyen un testimonio de la cercanía de Dios con todos sus hijos", concluyó.
    (ANSA).
   

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