"Que Angelelli beato no divida a la Argentina"

Entrevista con el cardenal Angelo Becciu

Homenaje a Angelelli
Homenaje a Angelelli (foto: Ansa)
09:12, 26 abrCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 26 ABR - Monseñor Enrique Angelelli fue víctima de quienes no querían ser perturbados en sus posiciones de privilegio y dominio.
    La velocidad de su causa de beatificación no debe asombrar: el papa mismo lo conoció y admiró en los tiempos en que ambos actuaban en la Argentina.
    Lo dijo, en una entrevista con ANSA, el prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, el cardenal Angelo Becciu, en vísperas de la beatificación del obispo de La Rioja.
    "Estuve allí de 1968 a 1976 -explicó Becciu-. La diócesis era pobrísima, habitada por campesinos a la merced de los latifundistas, sin ninguna protección social".
    "El tomó la defensa de estos pobres creando asociaciones sindicales y cooperativas. Su acción, como la de los otros tres mártires que serán beatificados el próximo sábado, no gustó a los poderes fuertes del tiempo y fueron eliminados".
    ¿Una víctima de la llamada guerra sucia? "Fue víctima -respondió- de los que no querían ser molestados en sus posiciones de privilegio y de dominio. El quería hacer oír la voz de los explotados y defender su dignidad de personas".
    "Fue realmente una 'guerra sucia' en la que se quiso reducir al silencio a todos los que reclamaban mayor justicia e igualdad social, y que vio la desaparición de al menos 30.000 personas, los llamados desaparecidos". Sobre la muerte de monseñor Angelelli, el purpurado aclaró que la beatificación "tuvo un impulso a partir de la sentencia emanada tras el proceso penal civil que condenó por homicidio a los ejecutores y mandantes de la muerte de Angelelli".
    "Aclarado que no fue un accidente, sino un homicidio, la consecuencia fue el reconocimiento del martirio del obispo, que desde hacía tiempo recibía amenazas de muerte por su acción evangélica a favor de los pobres".
    Angelelli era estimado por Francisco, agregó Becciu, que lo conoció durante un retiro.
    "Otras causas -agregó- últimamente tuvieron rapidez insólita, no debemos asombrarnos. Esta nos recuerda que en este difícil período de la dictadura militar en la Argentina hubo hombres de la Iglesia que tomaron la defensa de los pobres".
    Sobre el hecho de que en 2006 también el entonces presidente Néstor Kirchner quiso el luto nacional por Angelelli, Becciu observó: "En mi opinión, la muerte de un hombre de Iglesia no debe provocar divisiones".
    "Los criterios que orientan la acción de los hombres de Dios trascienden cálculos o alineamientos políticos, van más allá de lo contingente inmediato y miran más allá, considerando el bien de la gente", concluyó.
    (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en