"No podemos cerrar los ojos" ante los migrantes

Francisco recibió a organismos católicos de Irak y Siria

Audiencia General del Papa Francisco
Audiencia General del Papa Francisco (foto: EPA)
09:45, 14 sepCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 14 SET - "No podemos cerrar los ojos sobre las causas que obligaron a millones de personas a dejar, con dolor, la propia tierra" y "asegurar su protección y futuro es un deber de la civilización", dijo hoy el papa Francisco en una audiencia en el Vaticano con organismos católicos que operan en Irak, Siria y países limítrofes.
    "Desde hace muchos años los conflictos ensangrientan esta región y la situación de las poblaciones en Siria, en Irak y en los países vecinos continúa generando gran preocupación. Cada día, en la oración, pongo frente al Señor los sufrimientos y las necesidades de las Iglesias y de los pueblos de aquellas amadas tierras, así como a aquellos que hacen todo lo posible para ayudarlos", dijo el pontífice. "Entre las muchas loables iniciativas promovidas por ustedes me urge este año citar el gran trabajo para sostener el reingreso de las comunidades cristianas en la llanura de Nínive, en Irak, y los cuidados sanitarios asegurados a tantos enfermos pobres en Siria, en particular a través del proyecto 'Hospitales Abiertos'", agregó.
    "Secando las lágrimas de los niños que no vieron otra cosa que ruinas, muerte y destrucción es como el mundo reencontrará la dignidad. Por tal propósito subrayo mi aprecio por los grandes esfuerzos en favor de los refugiados cumplidos por distintos países de la región y de varias organizaciones entre ellas algunas aquí representadas", dijo Jorge Mario Bergoglio a los presentes en la audiencia.
    "Pido con fuerza a la comunidad internacional que no olvide los muchos esfuerzos de las víctimas de esta crisis, pero sobre todo que supere la lógica de los intereses y se ponga al servicio de la paz, poniendo fin a la guerra", expresó.
    "Agradezco al señor Filippo Grandi, Alto Comisario de Naciones Unidas para los Refugiados, por su presencia y por el trabajo que realiza en favor de los refugiados. Muchas gracias", dijo el papa.
    "Existe el riesgo de que la presencia cristiana sea borrada justamente en la tierra desde la cual se propagó al mundo la luz del Evangelio. En colaboración con las iglesias hermanas, la Santa Sede trabaja asiduamente para garantizar un futuro a estas comunidades cristianas", aseguró.
    "La Iglesia entera mira a estos hermanos y hermanas nuestros en la fe y los alienta con la cercanía de la oración y la caridad concreta a no resignarse a las tinieblas de la violencia y a tener acceso a la luz de la esperanza", agregó. "El testimonio de amor con el cual la Iglesia escucha y responde al grito de ayuda de todos, comenzando por los más débiles y pobres, es una señal luminosa para el presente y una semilla de esperanza que germinará en el futuro", concluyó Francisco.(ANSA).
   

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