Que violencia no oculte verdaderos problemas mapuches

Declaraciones del jesuita Fernando Montes

Marcha en Santiago por un mapuche herido por la policía
Marcha en Santiago por un mapuche herido por la policía (foto: ANSA)
10:55, 12 eneCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 12 ENE - Los episodios de violencia registrados en los últimos años y meses en conexión con la "cuestión mapuche", incluyendo los incendios de iglesias católicas y evangélicas, tienen como efecto sabotear toda asunción seria de responsabilidad frente a los problemas planteados por las poblaciones indígenas.
    "Existe el peligro de que toda la atención de los chilenos se concentre en estos hechos de violencia, y no en la situación de injusticia y violación a los derechos que hunde sus raíces en el pasado y se perpetúa hasta nuestros días", dijo el jesuita chileno Fernando Montes Matte, exrector de la Universidad Alberto Hurtado.
    Montes, de 78 años, figura presente en el debate público chileno, dirigió la Universidad jesuita chilena desde 1999 -año de su fundación- hasta 2016. Y en los primeros años 60 fue también compañero de estudios de Jorge Mario Bergoglio, hoy papa Francisco.
    En Chile se discute la naturaleza de los actos de violencia realizados con reivindicaciones que se remiten a la causa mapuche. Hay quien se pregunta si pueden ser leídos como actos de terrorismo o si se trata de gestos aislados de delincuencia.
    Varios procesos fueron abiertos por las autoridades judiciales. "Es realmente deplorable -dijo Montes a la agencia Fides- que se concentre la atención sobre las medidas represivas que deben ser adoptadas y sobre la presencia de la policía, más que sobre los problemas de fondo que están bajo aquellos actos aislados y ciertamente lamentables".
    "Es un hecho -agregó- que la violencia procede de grupos minoritarios, y no puede ser atribuida al pueblo mapuche como tal. Cierto, es importante oponerse a la violencia, pero es esencial que no se distraiga la atención de aquello que se debería considerar como prioridad: la pobreza extrema de los lugares, los derechos pisoteados de los pueblos nativos y la falta de respeto por su cultura".
    "En años recientes -observó Montes- se establecieron en la región grandes empresas forestales que por el tipo de plantaciones realizadas tuvieron graves efectos sobre la ecología. Se podría decir que en gran parte la violencia fue ejercida contra estas empresas forestales".
    En tal situación, según el exrector de la Universidad jesuita, también la Iglesia puede contribuir a poner de relieve la condición real del pueblo mapuche, tomando en serio los requerimientos de restitución de al menos una parte de las tierras reivindicadas y reclamando el necesario desarrollo social de toda la zona.
    Y cuando Francisco, para su breve viaje a Chile, eligió entre sus metas a Temuco, "todos hemos comprendido que tal elección expresaba el interés del Papa por los problemas actualmente existentes con el pueblo originario de nuestro país".
    Según el jesuita chileno, el Papa "puede decirnos una palabra importante al respecto. Podría ayudar a todos a pedir perdón, con humildad, por las cosas de las que hemos sido responsables.
    Su presencia debería ayudarnos a no distorsionar nuestra atención del problema de fondo".
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en