Enfática crítica al "clericalismo"

"Jesús servía a la gente, custodios ley hipócrita la desprecian"

14:04, 10 eneCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA
(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 10 ENE - El papa Francisco, con palabras de inusual dureza, fustigó hoy al "clericalismo", al que definió como "hipócrita", y a los doctores de la ley que desprecian a la gente y "se sienten príncipes".
    Resultó fácil leer entrelíneas la homilía pronunciada en Santa Marta, como una nueva respuesta a los golpes de quienes, erigiéndose en custodios de la doctrina católica, ponen en duda sus enseñanzas y el espíritu de su pontificado, fundado en la misericordia y la bienvenida al prójimo.
    Para Francisco, Jesús tenía autoridad porque servía a la gente enseñando con humildad, estaba cerca de las personas y era coherente, al contrario de los doctores de la ley que se sentían príncipes, enseñaban con autoridad eclesiástica, separados de la gente, sin vivir como predicaban.
    La autoridad de Jesucristo, y por consiguiente la suya al ser su vicario en la Tierra, y la opuesta de los fariseos fueron los polos opuestos sobre los que giró el encendido mensaje papal.
    "Una, una autoridad real, la otra formal", en las palabras de Jorge Bergoglio. En el Evangelio del día habló del estupor de las personas porque Jesús enseñaba "como uno que tiene autoridad" y no como los escribas.
    El Papa se refirió a la tres características que diferencian la autoridad de Jesús respecto de la de los doctores de la ley.
    Mientras Jesús "enseñaba con humildad" y le decía a sus discípulos que "el más grande debía ser como alguien que sirve", en cambio los fariseos se sentían príncipes.
    "Jesús servía a la gente, explicaba las cosas para que se entendieran bien. Tenía la disposición de un servidor y esto le daba autoridad", dijo el pontífice.
    En cambio, "a estos doctores de la ley la gente... sí, escuchaba, respetaba, pero no sentía que tuvieran autoridad sobre ellos, pues tenían una psicología de príncipes: 'nosotros somos los maestros, los príncipes, y nosotros les enseñamos.
    Nosotros mandamos, ustedes obedezcan'. Jesús jamás se hizo pasar por príncipe, siempre era el servidor", agregó Bergoglio. A criterio del papa, la cercanía fue la segunda característica que diferenció a Jesús de los fariseos.
    "Jesús no le tenía alergia a la gente: tocaba a los leprosos, a los enfermos, no les tenía asco", explicó, mientras que los fariseos despreciaban "a la pobre gente, ignorante", les gustaba pasear por las plazas bien vestidos.
    "Estaban apartados de la gente, no estaban cerca", recalcó, pues estos doctores "tenían una psicología clericalista, enseñaban con autoridad clericalista".
    El tercer punto de diferenciación para Francisco fue la coherencia.
    "Jesús vivía como predicaba. Existía una unidad, una armonía entre lo que pensaba, sentía y hacía", mientras que quien se siente príncipe tiene un "comportamiento clericalista", esto es hipócrita, de decir una cosa y hacer otra, agregó.
    "Eran incoherentes y el adjetivo que Jesús tantas veces les dijo: hipócritas".
    "Así se comprende que uno que se siente príncipe, que tiene una actitud clericalista, que es un hipócrita, ¡no tiene autoridad!", exclamó. En cambio Jesucristo "que es humilde, que está al servicio, que está cerca, que no desprecia a la gente y que es coherente, tiene autoridad. Es esta la autoridad que siente de verdad el pueblo de Dios", concluyó el Papa. (ANSA).
   

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