Grupo ultraderechista amenaza a corresponsales

20:00, 17 octSANTIAGO DE CHILERedacción ANSA

(ANSA) - SANTIAGO DE CHILE, 17 OTT - La Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional (ACPI) en Chile expresó su "rechazo e indignación" ante las amenazas de que han sido objeto profesionales, en particular Carolina Trejo, corresponsal de la agencia rusa Sputnik.
    La profesional encontró en su casa una serie de panfletos con su fotografía acusándola de "incitar y justificar la violencia callejera, saqueos e imponer sus ideas".
    Aunque no llevan firma, los volantes tienen la insignia de la "araña", inconfundible logo del grupo ultranacionalista Patria y Libertad en el cual llama a los "patriotas" a "cumplir con su deber" que "ya saben".
    La ACPI sostuvo que "este tipo de hechos resultan inadmisibles en una democracia y atentan contra el libre ejercicio de la prensa a informar y estar informado".
    Hicieron presente que "un buen grupo de colegas está pidiendo ingresar al país para reportear el primer aniversario del estallido social y el histórico plebiscito del 25 de octubre, nuestra Asociación se hace un deber de no sólo pedir respeto a la libertad de expresión, de información y opinión sino también por la integridad física y sicológica de nuestros profesionales".
    Exigieron al gobierno "nos garantice el ejercicio libre del periodismo y que podamos entregar una cobertura completa y amplia de los históricos días que días que está viviendo Chile".
    La corresponsal de la agencia Pressenza también ha sido objeto de amenazas a través de redes sociales luego que denunciara a un carabinero por exigirle que le mostrara su material de prensa en las cercanías de Plaza Dignidad.
    "Era viernes y yo iba a la plaza. Hice un reportaje ese día sobre los murales. La semana siguiente, los de Patria y Libertad me estuvieron filmando y amenazando por redes", declaró a ANSA. Contó que al viernes siguiente hizo un vivo desde la Plaza Dignidad y "el oficial en jefe de un batallón de Carabineros me llamó cinco veces con mi nombre, medio en broma medio amenazante".
    "Yo estaba transmitiendo en vivo y se me erizó la piel…y en vivo pedí ayuda al Colegio de Periodistas y al Instituto Nacional de Derechos Humanos para que quedara el registro", agregó.
    Desde esa fecha, "cada vez que salgo a la calle me chequeo con otras dos personas y tengo que estar enviando mi ubicación en tiempo real, aunque vaya a comprar el pan", finalizó.
   

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