"Respiro por las mías y deseo regresar"

Moscú ataca a Alemania y a EEUU

"Respiro por las mías y deseo regresar", dijo Alexei Navalny en su cuenta de Instagram (foto: EPA)
21:13, 15 sepMOSCURedacción ANSA

(ANSA) - MOSCU, 15 SET - El opositor ruso Alexei Navalny realizó el primer posteo en Instagram después de aquél fatídico 20 de agosto tras ser presuntamente envenenado, el cual ahora sabe a retorno al futuro, firme certificado de resurrección, aunque con mirada cansada y demacrado pero orgulloso con su ropa de hospital.
    "Hola, aquí Navalny. Los eché de menos a todos", escribió justamente para quien hizo de la web su reserva de caza (política) y construyó un imperio mediático partiendo de un blog.
    Navalny se hizo inmortal posando con su familia: su esposa Yulia y los hijos Dasha y Zakhar. A su vez, el humorismo mordaz que lo caracterizaba es el mismo se siempre: "La gente lo da por descontado pero respirar es una cosa maravillosa, se los lo aconsejo".
    En suma, Navalny existe. Con muchos límites -lo dice él mismo- pero con las ganas de combatir aún intactas. También es cierto que su vocera, Kira Yarmush, enseguida confirmó las versiones que circularon por la prensa que hablan de que el príncipe de los opositores rusos no tiene ninguna intención de arreglar el exilio en Alemania -al contrario de lo que se repite en Rusia- para volver a Moscú apenas le sea posible.
    "Los periodistas me han escrito para preguntarme si es verdad que Alexei tiene programado volver a casa", dijo Yarmush en Twitter. "Comprendo el motivo de esta pregunta pero todavía me parece extraño que se pueda pensar lo contrario. Puedo confirmarlo una vez más ya que nunca fueron analizadas otras opciones".
    Es cierto, los tiempos no son previsibles- "No puedo hacer nada", confesó Navalny. Solo respirar sin la ayuda del respirador. "Pero esencialmente soy yo mismo", agregó.
    Particularmente importante, dado que muchos expertos en compuestos venenosos pusieron en duda una plena recuperación desde el punto de vista cerebral.
    El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, que hoy por primera vez lo llamó por su nombre y no por el "paciente berlinés" como de costumbre (¿Un error?) dejó en claro que cualquier ciudadano de la Federación Rusa es "libre de salir y entrar" al país cuando lo desee y se dijo "feliz" por la hipótesis de su vuelta.
    Pero más allá de lo políticamente correcto, la verdad es que el caso Navalny porta tensión entre Rusia y el bloque occidental a un nivel jamás visto antes. Peces gordos del establishment moscovita vertieron acusaciones muy graves que fueron tomadas por la máquina de la propaganda fiel al Kremlin.
    El jefe de los Servicios Secretos Externos (SVR), Serguei Naryshkin, por ejemplo, culpó a Alemania o de haber envenenado a Navalny o de haber arreglado los análisis.
    "Es un dato de que en el momento en el cual Navalny abandonó territorio ruso no tenía toxinas en su organismo: por lo tanto tenemos demasiadas preguntas para hacer a la parte alemana", declaró hoy por la mañana.
    Asimismo, el presidente de la Duma, Vyacheslav Volodin, vicejefe de la Administración presidencial y fiel a Putin puntualizó: "El caso Navalny -vociferó por TV- es una provocación por parte de las potencias occidentales, en particular de Estados Unidos, con el objetivo de frenar el desarrollo de Rusia mediante sanciones. Pero no lo conseguirán".
    La teoría del complot agrada y mucho. Peskov no llega a tanto pero habla además de la falta de cooperación por parte de Alemania. "No entendemos el porqué no nos dan muestras biológicas pero a Francia y a Suecia si", manifestó. (ANSA).
   

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