Fiesta del Sacrificio entre crisis y coronavirus

Más de 300 millones de musulmanes celebran la fiesta

(foto: EPA)
13:17, 31 julBEIRUTRedacción ANSA

ANSA - BEIRUT, 31 LUG - Más de 300 millones de musulmanes, entre el norte de África, Medio Oriente y Asia Central, celebran desde hoy durante los próximos tres días la Fiesta del Sacrificio (Id al Adha o Eid al Qurban), la principal fecha del calendario islámico, que recuerda el ofrecimiento de Abraham de sacrificar a su hijo.
    Así como la peregrinación a la Meca, en Arabia Saudita, en curso desde hace días, se realiza en forma muy reducida por las medidas contra el Covid-19, también la Id al Adha se celebra en sordina en casi todas las capitales del mundo árabe-islámico, muchas de ellas atravesadas por agitaciones populares debidas a la grave crisis económica, acentuada por el coronavirus.
    En Estambul se llevó a cabo esta mañana la primera plegaria comunitaria en un día de fiesta en la ahora mezquita de Santa Sofía. Participaron miles de personas y la plegaria fue dirigida, como en ocasión de la reapertura al culto islámico de la exbasílica cristiana, el responsable de la presidencia para los Asuntos Religiosos de Ankara (Diyanet), Ali Erbas.
    Las autoridades dispusieron numerosas medidas de prevención contra el coronavirus, entre ellas la distribución de alfombritas monuso para los fieles, máscaras y gel desinfectante.
    Entretanto en Afganistán comienza hoy la tregua de tres días, correspondiente a la fiesta, entre el gobierno de Kabul y los talibanes.
    Unos 500 talibanes fueron liberados por el gobierno central precisamente en ocasión de la Adha.
    En la Meca, los peregrinos que participan en el "hajj" -uno de los pilares del Islam, que cada fiel debe cumplir al menos una vez en la vida- se mostraron hoy en la ritual lapidación de los ídolos y las estelas representando al Diablo (Shaytan, Satanás).
    En Irak, que se apresta a recordar el trigésimo aniversario del estallido de la Guerra del Golfo, la fiesta está signada por las tensiones entre las protestas populares antigubernamentales y la represión policial, así como los renovados ataques con misiles de parte de milicianos proiraníes contra intereses estadounidenses en el país.
    En la martirizada región siria de Idlib, disputada entre el gobierno y los insurgentes, respectivamente apoyados por Rusia y Turquía, las autoridades locales intensificaron las medidas anti-Covid, llamando a la población a evitar amontonamientos y reuniones familiares.
    Y en el vecino Líbano, desde hoy y hasta el lunes a la noche el país está de nuevo bajo un cierre total debido a la suba de casos positivos. Pero la profunda crisis económica, preexistente al coronavirus, impulsa de todos modos a mucha gente a mantener sus comercios abiertos. ANSA.
   

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