UE quiere claridad, May presiona a rebeldes

En la mira halcones conservadores y aliados del DUP

Theresa May
Theresa May (foto: ANSA)
17:23, 15 marLONDRESRedacción ANSA

(ANSA) - LONDRES, 15 MAR - La primera ministra británica, Theresa May, comenzó hoy con apremio un fin de semana de negociaciones tras la votación del jueves en la Cámara de los Comunes a favor de pedir a la Unión Europea una suspensión del Brexit de marzo a junio.
    Se trata de una moción aprobada por los diputados de cambiar la fecha del 29 de marzo al 30 de junio sólo a cambio de lograr un consenso sobre el acuerdo sobre el divorcio alcanzado entre May y Bruselas, rechazado dos veces en el Parlamento de Londres.
    En ese contexto, para conceder la prórroga en la cumbre del 21 y 22 de marzo, la Unión Europea pretende claridad por parte de Londres, a sabiendas de que el enredo es interior a la política del Reino Unido.
    Y la apuesta de May para poder garantizarla se juega casi por ahora en la presión a los halcones conservadores, los llamados "brexiteer" -del European Research Group de Jacob Rees-Mogg- y, sobre todo, a los vitales aliados del DUP, la derecha unionista de Irlanda del Norte.
    El objetivo es obtener la realineación en vista del tercer intento de ratificación destinado a confrontase los próximos martes o miércoles de acuerdo con las intenciones del Ejecutivo.
    Una delegación del DUP, encabezada por el jefe del grupo en Westminster, Nigel Dodds, se reunió en las últimas horas con un grupo de ministros, incluido Philip Hammond, canciller de Hacienda. "Tuvimos una buena discusión, volveremos a vernos, creo que hay un esfuerzo renovado por parte del gobierno para tranquilizarnos sobre los problemas que hemos planteado", dijo.
    El funcionario insistió en que el problema sigue siendo el de las garantías sobre la duración no indefinida del llamado "backstop", la cláusula de salvaguardia de la frontera abierta entre Irlanda del Norte e Irlanda impuesta por la UE, pero temida por los unionistas como una posible vulnerabilidad al vínculo entre Belfast y Londres. También reconoció que en la charla se habló de las garantías económicas para el Ulster.
    Otra señal positiva llegó de una de las figuras más duras de los conservadores, Esther McVey, quien habló el regreso a las filas después de meses de hielo total con May por el Brexit tras su renuncia como ministra de Trabajo. Pero el tiempo, sin embargo, se acaba.
    En ese sentido, David Lidington, el vice de May, entrevistado hoy por la BBC, advirtió a los legisladores que "la impaciencia de la Unión Europea es real", como también la del "pueblo británico".
    Agregó que el plan de May es el único modo de obtener una suspensión breve que todavía debe conceder la UE.
    De lo contrario se tendrá que intentar "otra estrategia" a ciegas y mirar a una suspensión de al menos un año, que los "brexiteer" temen como un posible "sabotaje al Brexit".
    En Bruselas, entretanto, se reunieron hoy para discutir embajadores de los 27 países en una mesa donde la actitud más conciliadora de Italia y de Alemania pareció chocar con la posición más rígida de Francia o España. Por su parte, el premier de Luxemburgo, Xavier Bettel, sostuvo: "Necesitamos un motivo claro y exhaustivo para una extensión. Estar clamos y tomar té no es una opción". (ANSA).
   

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