Cielo e infierno, Donald Trump rompe los equilibrios

Movilizqaciones y protestas en Gaza contra la decisión de Donald Trump. (foto: ANSA)
19:43, 06 dicTEL AVIVRedacción ANSA

(ANSA) - TEL AVIV, 6 DIC - Israel celebra y habla de "día histórico", mientras algunas banderas estadounidenses se queman en Gaza y los palestinos de Hamas, heridos por la decisión de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como la capital del estado judío, avisan que ese es un paso que "abre las puertas del infierno".
    Es un "hito" pero también "un paso hacia la paz", dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. "Trump nos lleva a guerras interminables", contraatacó el presidente palestino, Abu Mazen, quien vio la decisión de Washington como "la renuncia de Estados Unidos a su papel de mediador de la paz" en la región.
    Las palabras de Hamas, que desde Gaza instó a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) a "otorgar plena libertad de acción a la resistencia armada" en Cisjordania, también fueron muy duras.
    Ya hoy las manifestaciones de protesta, en el primero de los tres "días de ira" proclamados por todas las facciones palestinas, se han desparramado por toda Cisjordania y también por la Franja, donde se quemaron banderas estadounidenses con bramidos hostiles hacia el "Imperio". Mientras el ejército israelí está en alerta y la policía dice que está lista para reaccionar de inmediato ante cualquier tipo de disturbios en Jerusalén, el temor se centra en el viernes, con motivo de las oraciones en la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, en Cisjordania y en Gaza.
    Pero desde la Autoridad Nacional Palestina (ANP) llegaron apelaciones serenas, como la lanzada por Nasser Al-Qidwa, el portavoz de Fatah -el partido de Abu Mazen-, quien llamó a "manifestaciones pacíficas y sin daños, a fin de ser útil a la causa nacional palestina". Sin embargo, ese escenario que plantea la ANP, en opinión de muchos analistas, parece poco probable. En las horas que precedieron al discurso de Trump, las paredes de la Ciudad Vieja de Jerusalén, por decisión del alcalde Nir Barkat, se iluminaron con los colores de la bandera de Estados Unidos. Un llamativo gesto en honor a la movida de Washington. La decisión del jefe de la Casa Blanca, dijo Netanyahu en línea con lo afirmado por Trump, "es un paso importante hacia la paz, porque no puede haber ninguna paz que no incluya a Jerusalén como la capital de Israel". "Nosotros -añadió el premier- continuaremos ofreciendo una mano de paz a los palestinos y a todos los demás vecinos. Señor Presidente, la historia y el pueblo judío recordarán para siempre su valiente decisión de hoy", deslizó honrando a Trump.
    Luego, enfatizó que, a pesar del reconocimiento de los Estados Unidos, "no habrá cambios en el status quo de los Santos Lugares". Por lo tanto, al referirse a una de las preocupaciones expresadas también por el mundo cristiano y por el Papa, prometió que "Israel siempre garantizará la libertad de culto para judíos, cristianos y musulmanes". Detrás del premier se encolumnaron todos los mandos del gobierno israelí e incluso de la oposición, empezando por el presidente Reuven Rivlin, quien dijo que "no podría haber un regalo mejor o más bello" cuando Israel se acerca al 70 aniversario de la independencia. (ANSA).
   

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