Erdogan a favor de la pena de muerte

Si se aprueba, Turquía queda "fuera de la UE", dijo Juncker

15:29, 16 julANKARAPor Cristofore Spinella

(ANSA) - ANKARA, 16 JUL - "Le cortaremos la cabeza a los traidores" golpistas, dijo hoy el presidente turco Recep Tayyip Erdogan frente a miles de personas en Estambul.
    Erdogan inauguró hoy en Ankara un monumento en homenaje a las 250 víctimas fatales del fallido intento de golpe de Estado, que tuvo lugar el 15 de julio de 2016.
    Al cumplirse un año de aquellos hechos, el mandatario desempolvó la retórica de la venganza y sostuvo que está dispuesto a aprobar "sin vacilación" la pena capital si el Parlamento la vota.
    La declaración puso en alerta a la Unión Europea.
    "Si Turquía introdujera la pena de muerte, el gobierno turco le cerraría la puerta en la cara definitivamente a su ingreso a Europa", declaró en una entrevista el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. A pesar del tono belicoso usado por Erdogan en el maratónico acto para recordar el intento de golpe -concluido cuando el alba despuntaba en Ankara, con la inauguración de un monumento para recordar a los "mártires" frente al palacio presidencial-, Bruselas asegura que mantiene abierto el diálogo.
    "Auspicio que Turquía se acerque a Europa en lugar de que se aleje. Pero algo debe quedar claro: quien quiera ingresar a la Unión Europea debe adoptar también sus valores", señaló Juncker, quien citó algunos de las cuestiones más problemáticas de la relación con Turquía, como "derechos humanos, libertad de prensa y estado de derecho".
    En la extensa conmemoración del intento de golpe que Erdogan definió como "un regalo de Dios", no ahorró ataques ni siquiera a los "amigos y aliados" de Occidente devenidos en "traidores", que hace un año no lo apoyaron y ahora reciben a sus enemigos "gulenistas".
    Del recuerdo de la "épica del 15 de julio", como llama al fallido intento la retórica gubernamental, surge un país cada vez más dividido. El sábado por la noche, mientras Erdogan arengaba a la multitud ubicada sobre el puente del Bósforo ahora dedicado a los mártires en Estambul, o frente al Parlamento de Ankara que fue bombardeado, el reloj parecía volver atrás un año cuando las plazas pedían la pena de muerte y el líder prometía complacerlos. Los presuntos golpistas deberían ingresar a un tribunal usando un "uniforme, como el de los detenidos de Guantánamo", sugirió luego el presidente turco, quien se apresta a aprobar en el Consejo de Seguridad Nacional, el lunes, la extensión por otros tres meses del estado de emergencia, vigente desde el 20 de julio de 2016.
    Una medida extraordinaria devenida en norma, que derivó en más de 50.000 arrestos y 110.000 "purgas" en distintas reparticiones públicas. Tras el impacto de la manifestación opositora en Estambul, hace una semana, Erdogan respondió vertiendo una avalancha de seguidores en todo el país, donde incluso las mezquitas volvieron a recitar el Corán "por los mártires de la democracia".
    Un mensaje grabado por el presidente turco sonó el sábado por la noche en todos los celulares de quienes intentaban hacer un llamado. En un audio, Erdogan felicitaba a los ciudadanos por el "Día Nacional de la Democracia y la Unidad", que marca el aniversario del fracaso del golpe contra su gobierno.
    Y la gente en las calles lo saludó entre himnos nacionalistas de los lobos grises y el saludo con los cuatro dedos de la "Rabia", símbolo de los Hermanos Musulmanes, apoyado en los cuatro puntos cardinales de su "nueva Turquía": "Una nación, una bandera, una patria, un Estado".(ANSA).
   

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