"Muerte a los musulmanes", gritó atacante

Un galés con una furgoneta arrolla a fieles frente a mezquita

Furgón usado por el atacante frente a la mezquita de Londres para arrollar a fieles musulmanes. (foto: Ansa)
18:21, 19 junLONDRESRedacción ANSA

(ANSA) - LONDRES, 19 JUN - Darren Osborne, un galés de 47 años, casado y padre de cuatro hijos, arrolló con una furgoneta en las primeras horas del lunes a decenas de fieles de la mezquita de Finsbury Park, suburbio multicultural del norte de Londres, matando a uno e hiriendo a otra decena.
    Mientras cumplía su demencial agresión, vociferaba querer "matar a todos los musulmanes".
    El acto irracional de Osborne, que logró ser reducido por los mismo agredidos tras estar fuera del vehículo, se produjo a las 00:20 hora local (23.20 GMT) en la calle Seven Sisters, junto a Finsbury Park, cuando los fieles acaban de abandonar la mezquita tras la oración de medianoche del Ramadán, el mes santo de su religión.
    La mezquita, en una zona cercana al estadio del club Arsenal, fue conocida en la década de los '90 como bastión del predicador islámico extremista Abu Hamza, pero en los últimos años se destacó con sus nuevas autoridades religiosas como ejemplo de tolerancia y diálogo ecuménico.
    La pesadilla del terrorismo y la muerte en masa volvió a acosar a Londres que no tiene respiro en los últimos meses tras los recientes ataques en el Puente de Londres, el Mercado Borough y el pavoroso incendio en el edificio popular de Grenfell Tower, a lo que debe sumarse el reciente ataque terrorista de Manchester.
    Osborne, surgido del apartado Gales y movido por un odio hacia el Islam de distinto signo religioso e igual intensidad al que profesan los yihadistas hacia los "infieles", dejó al desnudo una espiral de odio delirante, que pone en riesgo los delicados equilibrios de la sociedad multicultural británica.
    Todo se consumó en pocos instantes, el tiempo necesario para que el agresor enfilara una furgoneta blanca alquilada para atropellar a un grupo de fieles musulmanes que salían de la plegaria de medianoche del Ramadán.
    El resultado: la muerte de un anciano, que según parece cayó tumbado por un ataque cardíaco debido al terror sufrido, y diez heridos. Pero los agredidos reaccionaron, logrando bloquear el vehículo y estuvieron a punto de linchar a Osborne, que fue salvado por otros fieles y un imán, que consiguieron que fuera inmovilizado y entregado a la policía.
    Del agresor se sabe que vive en un suburbio de Cardiff y sus vecinos quedaron conmocionados al identificarlo en las primeras fotos difundidas, no pudiendo creer que se tratara de él, un residente de una tranquila localidad galesa.
    Scotland Yard por el momento mantuvo una estricta reserva, limitándose a informar sobre una serie de allanamientos en Cardiff e insistiendo en el hecho de que el hombre, trasladado a un hospital para ser medicado antes de ser conducido a prisión, habría actuado solo.
    Las motivaciones parecen ser, por los gritos de Osborne, de odio religioso. "Quiero matar a todos los musulmanes!", le escuchó gritar Abdulrahman Saleh Alamoudi, uno de los que logró reducirlo.
    Luego casi suplicaría, "Mátenme, mátenme!", antes de ser dominado y llevado detenido con una expresión descompuesta en su rostro.
    "Un ataque deliberado" y "una violenta manifestación de islamofobia" acusó el Consejo Musulmán Británico, basado en los testimonios de las víctimas.
    Mientras, oficialmente, la primera ministra Theresa May desde primera hora habló de una matriz "potencialmente" terrorista del incidente, lo cual confirmó con mayor nitidez tras una reunión de emergencia del Comité Cobra en Downing Street, tras la cual calificó a la agresión como un "repugnante ataque a las libertades religiosas". May volvió a emplear un tono durísimo igual al utilizado tras los atentados yihadistas recientes y prometió medidas decididas de su gobierno contra "ambos extremismos".
    "Lo ocurrido en Finsbury es exactamente igual de repugnante" que lo del Puente de Londres o Manchester, sostuvo.
    No faltó un llamado a la unidad y a la solidaridad con los musulmanes en el que May involucró a los principales líderes opositores, como el laborista Jeremy Corbyn, y a dirigentes religiosos de diferentes credos.
    Además la comandante de Scotland Yard, Cressida Dick, fue explícita al prometer "mayor protección" para las mezquitas.
    El alcalde de Londres, Sadiq Khan, de religión musulmana, brindó la única nota polémica del día, con un nuevo ataque al gobierno de May por su manejo de los recursos para la policía.
    "Basta de recortes. Lo vengo repitiendo desde hace 13 meses", mucho antes de estas interminables semanas sangrientas, afirmó.
   

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