Supermodelos de los 90 para 40 años Maison Versace

Desfiles de Versace en la Milano Fashion Week (foto: ANSA)
12:43, 19 dicROMARedacción ANSA

(ANSA) - ROMA, 19 DIC - Donatella Versace convocó a las supermodelos de los años 90, lanzadas con su hermano Gianni, para celebrar los 40 años de la Maison de la Medusa.
    A su llamado, además de haber participado todas en el desfile que rendía homenaje al estilista fallecido hace 20 años, respondieron Naomi Campbell y Christy Turlington. Pero en el elenco de la nueva campaña Primavera-Verano a ambas modelos se sumaron las otras caras principales de las generaciones sucesivas: Gisele Bundchen, Irina Shayk, Raquel Zimmerman, Natalia Vodianova, Gigi Hadid, Vittoria Ceretti, Kaia Gerber, Cara Taylor, Birgit Kos, Grace Elizabeth y Noah Luis Brown. Todas posaron para el mago del objetivo que firmó también muchas campañas del pasado de Versace, Steven Meisel.
    "Esta campaña -explica Donatella Versace en un comunicado- representa el punto de encuentro entre pasado y presente. Debes comprender quién eres y de dónde vienes para poder construir tu futuro. Cuando eres jefe de una marca con un ADN fuerte como el mío no puedes sino abrazarlo. Es el motivo por el que quise a las supermodelos icónicas junto a las muchachas que serán los íconos del futuro".
    Con los años, cada imagen de Versace siempre ha contado una historia. Habitualmente historias de individualidad, de caracteres fuertes, de coraje en el hacer las cosas de distinto modo.
    Durante cuatro décadas, la familia extendida Versace (no solamente Donatella y su hermano Gianni, sino también sus modelos y fotografías preferidas) plasmaron la moda tal como la conocemos. Hoy esta superfamilia vuelve para marca el comienzo del 40o. aniversario de la marca.
    La divisoria de aguas es esta campaña ideada por la directora artística, Donatella Versace, y registrada por Meisel, que une por primera vez después de décadas no solo algunos de los rostros más icónicos de la moda sino también los talentos emergentes del mañana.
    Estos retratos capturan la atención liberando energía. Cada foto completa las otras y hace emerger el verdadero carácter de cada modelo, en una serie de tomas que dan voz nueva al ADN de Versace: creatividad, emancipación, osadía.
    Los looks más audaces, como el foulard negro y oro anudado en torno a la cabeza como un hijab islámico de Christy Turlington, y los estampados con símbolos de la arquitectura griegas y romana más amados por Gianni, revisados con los ojos de hoy, son usados por las modelos que desfilaron con los modelos originales y las que crecieron aspirando a ser como ellas.
    Una celebración de la belleza sin límites de edad. Gianni Versace había usado para los desfiles a las mismas modelos de las campañas, alterando el sistema vigente hasta entonces.
    Junto con Donatella, el genial estilista había intuido que Claudia Schiffer, Stephanie Seymour, Cindy Crafward, Linda Evangelista, Naomi Campbell, Christy Turlington, Carla Bruni, Helena Christensen e Nadja Aurmann tenían el X Factor de la pasarela, la capacidad de encantar al público y de hacer especial las prendas vestidas.
    El vestido que usara alguna de ellas se volvía inhallable.
    Por lo tanto las contrataba en exclusiva y las transformaba en estrellas de la moda, elevando así la categoría de las modelos, hasta entonces rostros anónimos y cuerpos para sacar a desfilar con un número.
    La época de las supermodelos terminaría con la muerte de Gianni Versace. Hoy vuelven con insistencias los rostros de Gigi y Bella Hadid o Irina Shayk, con la complicidad de las redes sociales, pero es otra historia: y se verá si a la edad de Naomi y de las demás todavía serán consideradas supermodelos de tapa.
    (ANSA).
   

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