Fuerza pública frena caravana tras avance

Caravana de migrantes en México (foto: EPA)
19:30, 23 eneCIUDAD DE MEXICOPor Marcos Romero

   (ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 23 ENE – Un segundo intento de la caravana migrante proveniente de Honduras, integrada ahora por unos 1.500 centroamericanos, por avanzar a través de México hacia Estados Unidos, fracasó nuevamente, tres días después del primero.
    Aunque logró avanzar al menos 11 kilómetros después de cruzar el Río Suchiate, frontera natural con Guatemala y avanzar al menos 11 kilómetros, el contingente fue frenado por la fuerza pública en un operativo relativamente "limpio".
    Con ello, el gobierno del presidente mexicano, Andrés López Obrador, envió un mensaje elocuente de que no permitirá el ingreso irregular y desordenado de los migrantes al país.
    Al iniciar la tarde, los centroamericanos llegaron a un puesto de control en el municipio de Frontera Hidalgo, y poco antes Luis Villagrán, del Centro de Dignificación Humana del Migrante de Tapachula, les prometió mediar para obtener asilo y tránsito libre por el estado de Chiapas.
    Pero la marcha paró sólo momentáneamente y luego siguió su camino hasta llegar a un puesto de control donde se hallaban cientos de efectivos de la Guardia Nacional (GN) y agentes migratorios, con los cuales se inició una suerte de "negociación" para persuadir a los migrantes a detenerse.
    Al fracasar este "diálogo", los agentes instalaron una especie de "muro humano" que permitió cerrar el paso a los centroamericanos, "encapsularlos" e impedirles seguir avanzando, en medio de algunos forcejeos y gritos.
    En medio de la confusión, un niño de unos 12 años se desvaneció en apariencia por el gas lacrimógeno, y fue auxiliado de inmediato por paramédicos.
    Ante la tenaz obstrucción de la fuerza pública, el contingente se dispersó: una parte de resistió, otra se entregó pacíficamente y subió a los seis buses dispuestos para su traslado a un centro migratorio, aunque otra logró huir entre los matorrales.
    El pasado miércoles, 460 hondureños fueron deportados tras ser detenidos al ingresar al país en el primer contingente luego de los enfrentamientos de hace tres días con las fuerzas federales.
    El lunes, los centroamericanos de la caravana arrojaron piedras y palos contra los miembros de la Guardia Nacional (GN) y agentes migratorios, que les rociaron gases lacrimógenos.
    Sin embargo, el gobierno rechazó haberlos reprimido "brutalmente", como denunciaron algunos activistas, y el canciller Marcelo Ebrard dijo que "no hubo ni un solo herido". La madrugada de este jueves, empuñando las banderas de Honduras y de Estados Unidos, el tumulto de centroamericanos inició su trayectoria hacia el puente fronterizo Guatemala- México, desde el campamento de Tecún Umán, donde había pernoctado.
    Ante el bloqueo en el puente, el grupo decidió atravesar el río enarbolando pancartas con leyendas a favor del libre tránsito y contra las deportaciones, "Mandar a todos de regreso a nuestros países no resuelve el problema", se leía en uno de los carteles de los migrantes que avanzaron más de siete kilómetros hasta ser frenados y detenidos en un puesto de control por fuerzas federales.
    "Viva México, viva la esperanza", gritaban algunos de los integrantes de la multitud que avanzaba adentrándose en Ciudad Hidalgo, estado de Chiapas, con cierto optimismo a pesar de la tensión y la incertidumbre que rodeaba su nueva tentativa.
    Desde ayer miércoles, los migrantes habían llamado a las autoridades mexicanas a reconsiderar su negativa de permitirles el libre tránsito.
    "Lo que nosotros tenemos planeado es seguir adelante", afirmó Patricia, una hondureña que lleva una semana varada del lado guatemalteco.
    El nuevo intento ocurre cuando suben de tono cada vez más las críticas por la política migratoria del gobierno del presidente Andrés López Obrador, con reproches por su alineamiento con la de su colega estadounidense Donald Trump.
    El debate se puso "al rojo vivo" en el Congreso, donde la oposición reprochó al mandatario haber frenado con violencia el avance de la caravana el lunes pasado.
    El senador Emilio Alvarez, ex secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pidió al gobierno "regresar a la política de puertas abiertas con los migrantes" y cuestionó el uso de 6.000 miembros de la Guardia Nacional (GN) destinados a frenar las caravanas a pedido de Trump. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en