Diseños indígenas robados por grandes firmas

Exigen que se respeten sus diseños por parte de grandes firmas

Telares artesanales en Oaxaca, sur de México. Imagen del portal del Centro Cultural de San Marcos.
Telares artesanales en Oaxaca, sur de México. Imagen del portal del Centro Cultural de San Marcos. (foto: Ansa)
16:16, 12 sepCIUDAD DE MEXICOPor Marcos Romero

   (ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 12 SET - Tejedoras indígenas latinoamericanas reunidas en Chiapas, sur de México, denunciaron el plagio de sus diseños por parte de grandes firmas de confección de lujosas, prendas de vestir o piezas ornamentales. Durante el primer Encuentro Latinoamericano de Artistas, efectuado en San Cristóbal de las Casas, donde en enero de 1994 se produjo el alzamiento armado de la guerrilla zapatista, se lanzaron los reclamos a las compañías que comercializan sus obras de arte popular.
    "Las empresas están obligadas a respetar nuestros derechos humanos" y deben "ser castigadas ante cualquier copia que hagan de nuestros trabajos", afirmaron las participantes al encuentro, que reunió a tejedoras, alfareras, bordadoras, carpinteras y productoras de lana.
    Al concluir el foro, que duró cuatro días, y congregó a 240 mujeres de 25 organizaciones de México, Colombia, Guatemala, Argentina, Paraguay, Ecuador, Chile y Estados Unidos, las participantes demandaron que "se frenen los plagios" de sus diseños y se respeten sus "saberes ancestrales, cada día más amenazados".
    Además, convocaron a indígenas dedicadas a labores manuales que suelen producir artículos únicos "a unirse por la defensa del patrimonio cultural, propiedad intelectual colectiva y el no a la privatización de nuestros saberes ancestrales".
    "Nuestros antepasados no tenían previsto comercializar nuestros tejidos, pero el avance del capitalismo nos orilló a hacerle frente a la extrema pobreza en la que los pueblos originarios hemos vivido", indicaron.
    "Nos toca defender estos saberes y no permitir que nos exploten, nos discriminen y se tengan prácticas racistas hacia nosotras", señalaron las artesanas, las cuales convocaron a formar "un movimiento amplio, con objetivos claros, misión y visión".
    Otra de sus propuestas fue exigir que "dejen de llamarnos artesanas y asumirnos como artistas, porque lo somos. Es tiempo de valorar nuestro trabajo como arte", expusieron.
    La tejedora guatemalteca Angelina Aspoac dijo que los diseños textiles que realiza la etnia a la que pertenece "son parte de la identidad" y como tales "deben ser preservados" pues en los tejidos está escrita "la historia de nuestros pueblos, de cada comunidad, su historia y contexto".
    Aspoack, indígena kaqchikel, de Santiago Zacatepéquez, lamentó que cada día disminuya el número de tejedoras.
    "Se está perdiendo ese conocimiento" debido al "factor económico porque el sistema orilla a los pueblos a abandonar su arte y los despoja de sus tierras", por lo cual "los habitantes son obligados a salir de su comunidad", deploró.
    Uno de los elementos dominantes de la indumentaria de los miembros de su etnia, el llamado "huipil", comenzó a ser confeccionado en una aldea vecina porque no hay tejedoras.
    Ante ello, en 2005 los habitantes de la localidad decidieron tomar cartas en el tema y abrieron escuelas de tejido lo que permitió que se rescate el conocimiento y la habilidad perdida por generaciones anteriores. En la actualidad hay 1.500 tejedoras.
    "Recuperamos el arte. Ahora las mujeres tejen y no necesitamos encargar los huipiles", afirmó Angelina.
    En Guatemala, hubo un movimiento para interponer recursos ante la Suprema Corte para que se reconozcan las creaciones textiles indígenas en las leyes de la propiedad intelectual.
    La indígena de la etnia tzotzil, de Chiapas, Magdalena López, originaria de la localidad de San Andrés Larráinzar, cerca de San Cristóbal, planteó rescatar "los símbolos en los tejidos".
    Ella misma hizo un "muestrario" en un tapete con 145 símbolos que se estaban perdiendo, que le llevó dos años elaborarlo y se vende en unos 10.000 dólares.
    "En los tejidos hay muchos dibujos, cientos o miles. Al bordar pienso en lo que todavía tenemos como pueblo, nuestra cultura y la herencia de nuestros abuelos", señaló. "Hay dibujos de ceremonias y tradiciones y es importante dejar esos símbolos", afirmó Magdalena López, quien propuso revalorar el trabajo de las artesanas indígenas. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en