Vino mexicano supera al español

Los "caldos" de la península dejaron de ser "los amos y señores"

Auge del vino mexicano
Auge del vino mexicano (foto: ANSA)
13:18, 01 eneCIUDAD DE MEXICOPor Marcos Romero

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 1 ENE - Por muchos años, los "caldos" españoles fueron los "amos y señores" del mercado mexicano, relegando por diversos factores, al segundo lugar a los vinos mexicanos, pero la situación dio un vuelco.
    El vino mexicano empezó a liderar desde al año pasado la preferencia de los consumidores, según cifras de información Sistematizada de Canales y Mercados (ISCAM), un banco de información en torno a diversos productos.
    Una escasa cultura por esta bebida a pesar de que muchas marcas solían sobresalir en concursos internacionales hizo que los vinos mexicanos fueran despreciados aún por los conocedores de los buenos vinos.
    Hasta 2015, todavía México se ubicaba en el puesto 42 del ranking de países que consumen más vino en el mundo, con 0,5 litros per cápita anuales, que aumentó en 2017 a 750 mililitros, aún debajo de naciones como Líbano y Marruecos (1,1 litros por persona por año).
    En cambio "la madre patria" se ubica en el top 20 de los países con mayor consumo, ocupando el lugar 16, con 21 litros al año por habitante, según el sitio Ofertia.
    Ahora sin embargo, las cosas parecen haber mejorado en México, pues el año pasado se apoderó del 29% del mercado frente al 27% del vino español.
    En el periodo enero-octubre de 2017, el vino mexicano avanzó aún más y representó 32% del consumo total, contra 25% del español, lo que significa que a medida que los productos locales aumentan sus ventas, se repliegan los ibéricos.
    Horacio Núñez, socio director del segmento de centros de consumo en ISCAM, señaló que una de las causas de este cambio es que en México hay zonas vitivinícolas como el Valle de Guadalupe, estado de Baja California (noroeste) y Parras, en el estado de Coahuila (noreste) que "se están consolidando".
    "Han aumentado sus áreas cultivadas, se han profesionalizado en diversos temas como el manejo de plagas y, en suma, su calidad ha mejorado", estimó.
    En junio pasado, el gobierno mexicano tomó una decisión clave, al declarar la vinicultura como "una actividad estratégica" en el marco de un relanzamiento del llamado "turismo gastronómico a nivel global".
    Los productores de vino por mucho tiempo se sentían olvidados y debían rascarse con sus propias uñas para hacer progresar sus negocios, pero de pronto el gobierno se ha dado cuenta de su importancia vital como imán para atraer visitantes.
    El viceministro de Turismo, Francisco Maas, declaró a la industria vinícola del país como "un sector estratégico en la oferta gastronómica nacional y un componente preponderante en la oferta y posicionamiento de México a nivel mundial".
    A pesar de ser todavía bajo, el consumo de vino en México ha venido creciendo en la última década a un ritmo anual de 10%, según la Asociación Nacional de Distribuidores de Vinos y Licores.
    Hasta hace unos años, los bebedores de vino eran hombres de clase alta de edad madura, pero poco a poco el consumo se ha expandido a la clase media y a las mujeres, sobre todo entre los jóvenes, gracias en buena medida a que cada vez hay mejores vinos a más bajo precio.
    El ministerio de Turismo anunció la creación de "sinergias" con las distintas industrias de vocación gastronómica y turística, como la vinícola, para "generar buenas prácticas y experiencias útiles que fortalezcan al sector". El plan del gobierno prevé apoyo a las regiones vinícolas, ubicadas en los 10 estados productores del país, fortaleciendo sobre todo la cadena de producción, comercialización y distribución, con créditos a propietarios de viñedos y apoyo a cultivo sustentable, entre otras cosas.
    La producción de vino en México data desde la llegada de los españoles al país, en el siglo XVI, cuando los misioneros jesuitas trajeron los primeros sarmientos de uva al país.
    En 1612, la corona española prohibió la siembra de la vid en las colonias para proteger la economía de la metrópoli, lo que retrasó mucho el progreso de la industria, que cobró nuevo impulso tras la Independencia. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en