Asesinan al embajador de Italia en un ataque

Ataque a un convoy de Naciones Unidas en Goma

El embajador italiano en República Democrática del Congo, Luca Attanasio, en una imagen divulgada por la Farnesina (foto: ANSA)
18:40, 22 febROMARedacción ANSA

El embajador italiano en el Congo, Luca Attanasio, el carabinero Vittorio Iacovacci y su chofer congoleño, Mustapha Milambo, fueron asesinados en una emboscada mientras iban a bordo de un vehículo de la ONU en Kivu del Norte, una región desde hace años presa de la violencia y enfrentamientos entre milicias que se disputan el control del territorio y sus recursos naturales.
El gobierno de Kinshasa apunta contra las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR) por la emboscada, que probablemente tenía fines de secuestro y terminó en una tragedia. Se trata de rebeldes de etnia hutu conocidos por el genocidio en Ruanda de 1994, que establecieron su plaza fuerte en el área de la emboscada, mientras Italia pide un informe detallado de Naciones Unidas.
El presidente de la República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi Tshilombo, se dijo consternado por el asesinato y condenó con firmeza la acción. También encargó a los servicios encargados que esclarezcan el caso para que los responsables sean llevados ante la justicia.
El convoy, compuesto por dos vehículos del Programa Alimentario Mundial (PAM-WFP), estaba viajando hacia al norte, en la ruta entre Goma y Rutshuru, donde el diplomático italiano debía visitar un programa de distribución de alimentos en las escuelas de la agencia de la ONU, premiada con el Nobel de la Paz.
A las 10.15 locales los dos autos fueron detenidos a unos 15 kilómetros de Goma, en las cercanías de Nyiaragongo, en el Parque Nacional de Virunga, por un comando de seis personas que abrieron fuego, primero disparando al aire y luego matando al chofer.
Según las primeras reconstrucciones, referidas por el gobernador de Kivu del Norte, Carly Nzanzu Kasivita, los atacantes llevaron al diplomático y al carabinero a la selva.
Una vez dada la alarma, acudió al lugar una patrulla de guardias del Instituto Congoleño para la Conservación de la Naturaleza (ICCN), que se halla en las cercanías, seguida por fuerzas del Ejército local. Estalló un conflicto armado, en el que los agresores mataron a Iacovacci.
También Attanasio fue alcanzado por los disparos, aunque no está claro todavía de quién.
El cuerpo exangue del embajador, herido en el abdomen, fue cargado en una pick-up por los primeros socorristas, para ser llevado al hospital de Goma.
Otras tres personas fueron raptadas, según refirió el ministerio del Interior de Kinshasa, y se habla también de algunos heridos.
El gobierno congoleño declaró que las autoridades provinciales de Kivu del Norte no sabían sobre la presencia del embajador en el área y que esto no les permitió darles las medidas de seguridad adecuadas, ni una llegada rápida al lugar en "una parte del país considerada inestable y presa de algunos grupos armados rebeldes nacionales y extranjeros".
Las FDLR, formadas a principios de los años 2000, están acusadas de varios atentados en la zona, entre otros el de abril de 2020 en el que murieron 17 personas, incluyendo a 12 guardias del ICCN.
El PAM refirió, de todos modos, que la ruta había sido controlada previamente y declarada segura por para ser recorrida incluso "sin escoltas de seguridad". Sin embargo, la Farnesina pidió a la ONU que haga cuanto antes un informe detallado sobre el ataque en un lugar al que Attanasio había ido por invitación de la agencia Naciones Unidas.
En Italia la muerte de Attanasio y Iacovacci fue recibida con pesar y dolor, desde el presidente Sergio Mattarella que habló de "luto por estos servidores del Estado" al premier Mario Draghi, que expresó las condolencias del gobierno a los familiares del diplomático, que deja a su esposa y tres niñas pequeñas, y a los del carabinero, que debía casarse en los próximos meses.
La terrible noticia encontró al ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, en Bruselas, donde estaba para asistir al Consejo de Exteriores de la UE, y donde recibió las condolencias unánimes de sus colegas y la cúpula europea.
El ministro, que volvió de inmediato a Roma, recibió mensajes de solidaridad de toda la comunidad internacional, desde la ONU al secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken.
Con apoyo de las fuerzas políticas, unánimes en su apoyo y la condena al ataque, anunció que referirá "cuanto antes al parlamento para echar luz" sobre las circunstancias de la emboscada, aún llena de interrogantes y sobre la cual la fiscalía de Roma abrió una investigación.
Por teléfono con su colega congoleña, Marie Tumba Nzeza, el ministro pidió "echar luz sobre las dinámicas y responsabilidades del atentado", auspiciando que las autoridades de Kinshasa ofrezcan "plena colaboración en los contactos e intercambios con la magistratura y las fuerzas de seguridad italianas".
Por la tarde, la misma ministra visitó a la viuda del diplomático en su casa de Kinshasa, mientras los padres de Attanasio están encerrados en su dolor: "Lo supimos por los medios -explicaron-, preferimos no hablar". (ANSA).

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