Pompeya celebra la vanidad femenina

Abre la muestra Venustas

Objetos de la belleza femenina en la impactante muestra en Pompeya (foto: ANSA)
20:25, 30 julPOMPEYARedacción ANSA

(ANSA) - POMPEYA, 30 JUL - La muestra "Venustas. Gracia y belleza en Pompeya" fue inaugurada hoy en la Palestra Grande del Parque Arqueológico, en presencia del director general del área, Massimo Osanna.
    La exhibición expone los objetos de la belleza femenina a partir de la Edad de Bronce (siglo XV a.C.) y de la Edad de Hierro (siglos VIII - VII a. C.) hasta las joyas de oro halladas durante las excavaciones en la Casa de Helvius Severus, la Casa de la Venus en bikini, conocida por la estatuilla homónima de Venus.
    La "feria de las vanidades" comienza entonces desde lejos, con broches de hueso, ámbar y bronce que utilizaban las mujeres del pueblo primitivo de Longola Poggiomarino. Eran ornamentos típicos de un poblado prehistórico, que prestaba particular atención al ámbar y las decoraciones con formas de animales a modo de amuletos contra la mala suerte.
    En las vitrinas de la muestra siguen las piezas vinculadas con la cosmética y el ornamento halladas en las tumbas femeninas de la necrópolis prehistórica de Striano (siglos VIII-VII a.C.).
    Luego se pasa a los ornamentos de la edad arcaica y clásica en Stabia (necrópolis de Santa Maria delle Grazie) con los diversos objetos hallados en las tumbas femeninas de los siglos VI y V a.C., alfileres y enseres que acompañaban a la difunta en el más allá.
    Cremas, maquillajes, baños de perfume, espejos para admirarse, ornamentos para ropas y joyas, amuletos, estatuillas y preciosos objetos dedicados a los dioses son los objetos de moda con los cuales, durante milenios, las mujeres persiguieron un ideal de perfección y belleza. La muestra, que terminará el 31 de enero del año próximo, se realiza con organización del Parque Arqueológico de Pompeya y está subdividida en 19 vitrinas que siguen un itinerario cronológico a través de la exposición de unas 300 piezas.
    La sección más fascinante es la que concierne a Pompeya, porque a partir del siglo I d.C., gracias a algunas leyes promulgadas por Augusto en el 9 d.C., que concedieron la libertad de gestionar su patrimonio a las esposas fieles y fértiles, la mujer romana se volvió más atenta al cuidado de su aspecto y comenzó a adornarse con joyas, maquillajes, perfumes y ropas preciosas.
    Se dio así un amplio espacio a las actividades estéticas de las pompeyanas, cuyas joyas y perfumes siguen siendo copiadas por las mujeres modernas. Se trata de objetos y aromas que se dedicaban a los dioses, cuyas esencias eran -y siguen siendo- costosísimas.
    Incluso los exvotos para pedir protección preveían estatuillas de divinidades adornadas con joyas. Las mujeres utilizaban objetos para la higiene (pinzas, bastoncitos de bronce y hueso para limpiar las orejas), auténticos sets de baño (botellitas de aceite, instrumentos para enjuagarse).
    Y además, objetos de toilette como botes de hueso y bronce para contener cremas y maquillaje, con espátulas y cucharillas para amalgamar y desparramar las sustancias cosméticas. También perfume, cuyo uso se remonta al Egipto faraónico, conocido centro de producción y exportación al que se sumó Nápoles, Capua, Paestum y en menor medida la propia Pompeya, donde el perfume se volvió un símbolo de lujo y exhibición del status social.
    No menos relevantes son los objetos de oro de Pompeya: anillos, aros, brazaletes, collares. Entre los más bellos ejemplares en oro hay algunos hallados en el cuerpo de las víctimas, como el brazalete de una mujer encontrado en la Casa del Brazalete de Oro, o aquella con la leyenda "Dominus ancillae sua" (El señor a su esclava) de Moregine, en la periferia sur de Pompeya. (ANSA).
   

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