A las urnas el 4 de marzo

Presidente disolvió Cámaras. Gentiloni, garantía estabilidad

Un día político en Italia. El presidente Sergio Mattarella (izquierda) junto al premier Paolo Gentiloni, durante una cumbre en el Palacio Quirinale.
Un día político en Italia. El presidente Sergio Mattarella (izquierda) junto al premier Paolo Gentiloni, durante una cumbre en el Palacio Quirinale. (foto: ANSA)
15:34, 04 eneROMARedacción ANSA

   (ANSA) - ROMA, 28 DIC - Italia dio hoy una vuelta de página en la vida política del país, tras el cierre de su XII legislatura y la convocación a las elecciones generales para el 4 de marzo.
    Tal cual estaba previsto, el Presidente de la República, Sergio Mattarella, disolvió formalmente las dos cámaras del Parlamento, mientras se prepara para ejercer su rol de supremo "árbitro" en esta fase política de transición, tal cual indica la Constitución.
    Mattarella recibió en el Quirinale, el palacio presidencial, al premier Paolo Gentiloni, quien poco antes en la tradicional rueda de prensa de fin de año había destacado que "tras la crisis" económica más grave desde después de la Guerra, Italia "ha logrado ponerse nuevamente en marcha".
    El primer ministro reivindicó el trabajo hecho a lo largo de la legislatura por sus dos predecesores al frente del gobierno (Enrico Letta y luego Matteo Renzi), además de los logros de su Ejecutivo.
    El crecimiento económico del país ha alcanzado "el doble de las previsiones del año pasado", precisó, recordando al mismo tiempo que Italia "ha dejado de ser el último de la lista de los países de la UE".
    "A partir de ahora todas las miradas apuntarán hacia la campaña electoral" en vista de los comicios del 4 de marzo, "pero el gobierno seguirá trabajando, no se toma pausas", precisó el premier.
    El dato político clave de esta delicada etapa es la convicción casi general que de las próximas elecciones no saldrá un ganador y que probablemente Italia deberá por lo tanto volver a las urnas más adelante, quizás en el otoño (boreal).
    Durante la rueda de prensa, Gentiloni precisó que incluso en el caso de elecciones sin claros ganadores, "la situación podrá ser administrada" con gran "sentido de responsabilidad y equilibrio".
    A este respecto, el premier italiano recordó las complejas situaciones políticas vividas en Alemania, Gran Bretaña y España.
    Gentiloni sale muy reforzado de este año al frente del gobierno y no se descarta que de una u otra manera quede al frente del poeder ejecutivo en el caso de una situación pos-electoral confusa y fragamentada.
    Ante una pregunta durante la rueda de prensa referida a este punto el premier evitó responder. Sin embargo, Gentiloni se encuentra en una posición firme, sobre todo por dos razones.
    El primer ministro forma parte del Partido Democrático (segunda formación política según los sondeos detrás, por muy poco, del movimiento anti-sistema "5 Estrellas") y por otro lado cuenta con el respaldo de Mattarella, quien lo considera como una garantía para la estabilidad del país.
    Los analistas italianos destacan por otra parte que -tal cual indican los sondeos- mientras la imagen de Gentiloni no cesa de crecer entre la opinión pública, la del Partido Democrático está cayendo, en parte a raíz de una fuerte crisis interna.
    Más allá de estos escenarios, habrá que ver cual será el resultado político de las urnas.
    Italia está de hecho partido en tres grandes áreas: el centro-derecha, el centro-izquierda y el Movimiento 5 Estrellas (M5S).
    Este último es no sólo el principal partido de la nación, sino que está al alza.
    Según un sondeo difundido días atrás por el instituto SWG, el M5S tiene el 25,8% de los votos, frente al 25,5% del Partido Democratico, que por otra parte está a la baja.
    El tercer partido del país es Forza Italia de Silvio Berlusconi (de 81 años), la formación clave del frente conservador, con el 15,5% de los votos, y con una tendencia en cambio a la suba.
    Siempre en el centro-derecha, también está creciendo el respaldo a otros dos partidos, la Liga Norte de Matteo Salvini (13,8%) y la derechista Hermanos de Italia (5,3%) de Giorgia Meloni.
    Teniendo en cuenta este panorama lleno de incertidumbres, nadie duda que la campaña electoral será durísima. Es muy probable que de una u otra manera ninguno de estos tres frentes logre contar en el parlamento con la fuerza necesaria para poder respaldar al nacimiento de un nuevo gobierno. (ANSA).
   

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