Elecciones generales en el horizonte

País partido en tres, centro-izquierda, centro-derecha y M5S

Sergio Mattarella y Paolo Gentiloni (foto: Ansa)
20:27, 27 dicROMARedacción ANSA

   (ANSA) - ROMA, 27 DIC - El presidente de Italia, Sergio Mattarella, declarará con toda probabilidad mañana el final de la XVII legislatura de la República, abriendo así camino para las elecciones generales en marzo.
   Tal cual prevé la Constitución, Mattarella disolverá el Parlamento, mientras paralelamente el premier Paolo Gentiloni pondrá de hecho fin a su gobierno con la tradicional rueda de prensa de fin de año: ese será el momento en el que el primer ministro confirmará que su trabajo y el de sus ministros ha concluido. El gobierno, que seguirá funcionando solo para los temas referidos a los asuntos corrientes, decidirá luego la fecha precisa para las elecciones, muy probablemente el 4 de marzo.
   Mientras, en el Quirinale (sede de la Presidencia) se van trazando los escenarios futuros pos-electorales: no se descarta la imposibilidad de formar un nuevo gobierno y por lo tanto la necesidad de regresar a las urnas en el otoño (boreal) próximo.
   En otras palabras, de las votaciones de marzo podría salir un resultado que no permitiría el nacimiento de un gobierno, tanto por una razón técnica como por una política. La primera es una ley que frena el triunfo de un único partido a través de un sistema electoral en parte proporcional en parte mayoritario.
   Pero más allá de esto, hay otro tema, de mayor peso, que es fundamental. Italia se encuentra en una fase en el que el país está partido en tres grandes áreas: el centro-derecha, el centro-izquierda y el antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5S).
   Este último es no sólo el principal partido de la nación, sino que está al alza.
   Según un sondeo difundido días atrás por el instituto SWG, el M5S tiene el 25,8% de los votos, frente al 25,5% del Partido Democratico (PD) -formación liderada por el ex premier Matteo Renzi y a la que pertenece también Gentiloni- que por otra parte está a la baja.
   El tercer partido del país es Forza Italia de Silvio Berlusconi (81 años), la formación clave del frente conservador, con el 15,5% de los votos, y con una tendencia en cambio a la suba.
   Siempre en el centro-derecha, también está creciendo el respaldo a otros dos partidos, la Liga Norte de Matteo Salvini (13,8%) y la derechista Fratelli d'Italia (5,3%) de Giovanna Meloni.
   Teniendo en cuenta este panorama fragmentado, nadie duda que la campaña electoral será durísima. Es muy probable que de una u otra manera ninguno de esos frentes logre contar en el parlamento con una mayoría en condiciones de respaldar al nacimiento de un nuevo gobierno.
   Frente a esta situación de estancamiento, según el sondeo SWG el 41% de los italianos dice estar a favor -aunque sin mucho entusiasmo- de una "Grosse Koalition", una coalición "estilo Alemania", única manera para superar la parálisis que generaría ese resultado electoral.
   En un panorama político en constante movimiento, el tema de un eventual acuerdo amplio entre dos, o más, fuerzas políticas plantea sin embargo serias dudas. Fundado por el ex cómico Beppe Grillo, el Movimiento 5 Estrellas ha indicado con claridad cual es su candidato premier, el joven parlamentario Luigi Di Maio (tiene 31 años). Desde siempre, los "5 Estrellas" afirman que no tienen intención de hacer alianzas de gobierno con otros partidos, aunque en los últimos tiempos han entreabierto la puerta a eventuales acuerdos.
   El partido fundado por Grillo es muy joven, pero presenta igualmente divisiones internas. Por otra parte, entre el centro-derecha y el centro-izquierda no hay duda que el primero es de los dos el bloque más compacto.
   Aunque también el frente conservador presenta constantes choques y fricciones entre sus tres líderes (Berlusconi-Salvini-Meloni), hecho que no favorece el nacimiento de una alianza sólida.
   El panorama en el centro-izquierda es diferente. El PD está muy dividido internamente y además se encuentra en peremne ruta de colisión con la izquierda, entre otras fuerzas con un nuevo partido nacido hace unos días (Libres y Unidos) encabezado por el presidente del Senado, Pietro Grasso, que cuenta de partida con el 6,5% de los votos.
   Esta división tripartita se expresa por otra parte muy claramente a nivel territorial. Numerosos estudios indican que el norte del país está mayoritariamente a favor del centro-derecha, mientras que las regiones del centro (tradicionalmente en manos del centro-izquierda) serán el terreno de batalla entre el PD y el flamante partido de Grasso.
   El sur de la Península también parece orientado hacia el centro-derecha, aunque hay que registrar la novedad de la intensa campaña electoral que está realizando en estas zonas el norteño Salvini. Y de la fuerza que los Cinco Estrellas han demostrado tener en Sicilia, un distrito electoral clave a nivel nacional.(ANSA).
   

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