A diez años del devastador terremoto, abierta herida

Según fuentes oficiales murieron 280.000 personas

19:42, 12 enePUERTO PRINCIPERedacción ANSA
(ANSA) - PUERTO PRINCIPE,, 12 ENE - A diez años del devastador terremoto de 7,3 grados de magnitud en la escala de Richter, que causó más de 200 mil muertes, Haití sigue teniendo una herida abierta tanto por las catástrofes naturales como la crisis política.
    Con banderas a media asta, ceremonias civiles y religiosas en todas las ciudades, cierre de clubes y discotecas, y mucha amargura, marcaron hoy en Haití el décimo aniversario del catastrófico terremoto del 12 de enero de 2010, tragedia que aún está viva en la memoria y en la carne de la población, de la cual el 35% necesita urgente ayuda humanitaria para sobrevivir.
    La conmemoración de esa tragedia se produce, entre otras cosas, en uno de los momentos políticos más difíciles de esta pobre nación caribeña. De hecho mañana lunes terminará la 50/a legislatura sin que los diputados y senadores que dejarán sus puestos sean reemplazados por otros funcionarios electos porque varias razones impidieron la celebración de una consulta electoral dentro de los tiempos establecidos por la Constitución. Así ahora Haití, sin Parlamento, sin gobierno y sin la aprobación de un presupuesto estatal para el próximo año, estará completamente en manos del muy disputado presidente Jovenel Moise, quien no podrá hacer nada más que gobernar por decreto.
    Ese 12 de enero de 2010, el primer y mortal terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter fue registrado por sismógrafos a las 16.53 minutos locales, seguido de un violento enjambre sísmico. El terremoto puso de rodillas a la isla y, sobre todo, su capital, Puerto Príncipe. Causando, según las estimaciones del gobierno en ese momento, 280 mil muertos, 300 mil heridos y 1,3 millones de personas se quedaron sin hogar. Con escasísimos medios a disposición, y en su mayoría con las manos desnudas, los rescatistas enfrentaron un gran desafío, agravado menos de una semana después por un nuevo fuerte sismo de magnitud 6,1 en la escala de Richter que completó la destrucción de esos pocos edificios que habían quedado en pie.
    Durante días, equipos de voluntarios de todo el mundo trabajaron, incluso de noche en la oscuridad total, en una ciudad transformada en una extensión de ruinas, con decenas de miles de personas "tragadas" bajo los escombros. De estos, solo menos de 300 pudieron escapar de un cierto destino de muerte.
    Pero el país sufrió otras catástrofes, en 2012 fue víctima de los huracanes Sandy e Isaac, para poco después sufrir el flagelo de Matthew (2016), que causó más de un millar de muertos y dejó a decenas de miles de personas sin hogar, cuando aún quedaban varias viviendo en precarios campamentos organizados después del terremoto. Finalmente, sería presa del huracán Irma en 2017.
    Las ayudas financieras para la reconstrucción llegaron de varias naciones, y también a través del mecanismo de cooperación energética con Venezuela (PetroCaribe), pero gran parte del dinero no se utilizó para llevar a cabo los proyectos de construcción prometidos, y fue embolsado por poderosas personalidades que el poder judicial haitiano nunca procesó. Tras el terremoto del 2010, Haití se convirtió en el mayor receptor de ayuda humanitaria de la historia reciente.
    La Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios detalló recientemente que de los 126,2 millones de dólares solicitados para proyectos en Haití en 2019, sólo consiguieron 40,5 millones; esto se traduce en un déficit de fondos de casi el 68% de lo estimado necesario para que el país se recupere.
    (ANSA).
   

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