Irlanda del Norte con focos de violencia

Belfast y Londres piden calma. Agitación por divorcio UE

Episodios de Violencia en Irlanda del Norte por las consecuencias que acarreará el Brexit
Episodios de Violencia en Irlanda del Norte por las consecuencias que acarreará el Brexit (foto: ANSA)
16:59, 08 abrLONDRESPor Alessandro Logroscino

(ANSA) - LONDRES, 08 APR - Un estallido de violencia en Irlanda del Norte, por las consecuencias del divorcio con la UE, sorprendió al Gobierno de Boris Johnson, pues en los últimos días, hubo 55 policías heridos en disturbios Por ahora son episodios limitados, pero el clima de la última semana asusta a casi todos en los palacios del poder: desde los locales del Stormont, sede del litigioso ejecutivo regional de la gran coalición encabezada por la primera ministra unionista del DUP, Arlene Foster, junto con la republicana del Sinn Fein, Michelle O'Neill, como viceprimera ministra; a los londinenses del gobierno central de Boris Johnson.
    Tras varias noches de enfrentamientos y violencias que se esparcieron desde Derry a otras localizaciones, anoche último tumulto estalló en Belfast.
    Los incidentes partieron de los barrios de mayoría protestante, con instalaciones policiales, agresiones a periodistas, asaltos a un autobús urbano incendiado en plena oscuridad, participación de activistas radicales también desde la trinchera opuesta, de los bastiones católico-republicano-nacionalistas.
    Un escenario de signos de guerra urbana que en esos lugares sería temerario subestimar.
    Eso llevó a los líderes políticos de las facciones rivales a convocar una reunión de emergencia del gobierno local para intentar que se baje el tono de la situación.
    Eso antes de coordinar con el ministro británico de Asuntos de Irlanda del Norte, Brandon Lewis, quien fue enviado urgentemente como plenipotenciario de Johnson a Belfast en parte para mediar, en parte para calmar, en parte para amonestar.
    Liderando el camino en los disturbios de ayer estaban algunos grupos de unionistas ultras, enojados por la reciente decisión de la policía local (PSNI) de no proceder por la flagrante violación de las restricciones anti-Covid perpetradas el mes pasado por cientos de veteranos y líderes republicanos ( Michelle O'Neill incluida), con motivo del funeral de un histórico ex destacado exponente del brazo político de lo que fue el IRA.
    En definitiva, un episodio menor al que la propia Arlene Foster le dio aliento al gritar la dimisión del comandante del PSNI, Simon Byrne, pues con eso echó leña al fuego.
    Sin embargo, el DUP y el Sinn Fein finalmente dejaron eso de lado hoy, en el marco de la reunión extraordinaria de gobierno, de la que salió un comunicado conjunto en el que condenaron al unísono la "absolutamente inaceptable e injustificable violencia", y los ataques a policías. El trasfondo de los episodios de violencia tiene que ver con las consecuencias del Brexit, que siguen siendo un detonante potencial real: en particular, los resentimientos del frente unionista hacia el acuerdo ad hoc firmado por el gobierno de Johnson con Bruselas para garantizar el mantenimiento de la frontera abierta entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, previsto en los acuerdos del Viernes Santo, aunque a costa de aceptar controles administrativos aduaneros sobre mercancías europeas en tránsito en la frontera interior entre Ulster y el resto del Reino Unido.
    De esos controles Downing Street escapó hasta ahora, lo suficiente como para empujar a la UE a iniciar acciones legales, pero que, según los temores unionistas, aún ensombrece la soberanía británica a medio y largo plazo sobre el Ulster.
    (ANSA).
   

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