Inmunizar a niños no viola sus derechos

Mensaje de la Corte Europea de Derechos Humanos ante polémica

La polémica indebida de la vacunación de los niños
La polémica indebida de la vacunación de los niños (foto: ANSA)
17:12, 08 abrBRUSELASRedacción ANSA

(ANSA) - BRUSELAS, 08 APR - La Corte Europea de Derechos Humanos (CEDU), en medio de la pandemia de Covid-19, frena a los partidarios de la no vacunación y a sus acusaciones de injerencias indebidas por parte del Estado en la vida privada de los ciudadanos y consagra, en el tema salud, la obligación de la vacunación, ya que "es necesaria en una sociedad democrática".
    La libertad individual termina donde comienza la de otros y el principio del bien común vale también para los niños, sobre todo si sirve para crear los anticuerpos indispensables para preservar la salud de todos, aclara el tribunal.
    Y también cuando se habla de menores y de enfermedades exantemáticas. En otras palabras, la protección de la colectividad está hecha de vínculos recíprocos que se tienen que respetar.
    Todo tiene origen en la República Checa luego de recursos presentados antes de la pandemia por algunas familias que no habían vacunado a sus propios hijos. La ley checa prevé que los niños deben ser inmunizados contra nueve enfermedades, entre ellas, difteria, hepatitis B, sarampión,, tétanos y tos ferina.
    La coacción no es naturalmente física, pero contraviene a la norma y puede llevar a multas o la exclusión de los pequeños de la escuela materna. Por esto, un padre fue multado, y a cinco niños se les negó el acceso al preescolar.
    Sanciones considerada injustas por las familias, según las cuales el Estado violó las disposiciones de la Convención Europea de los Derechos del Hombre para el "respeto a la vida privada".
    Una tesis rechazada por los tribunales checos que ahora, en forma definitiva, también por el tribunal de Estrasburgo que, expresándose por primera vez sobre el tema desde su institución en 1959, puso en claro que en democracia el deber de vacunación "es necesario" y el Estado tiene que balancear correctamente los intereses de toda la sociedad y los individuales, sin pasar las propias prerrogativas.
    Un pronunciamiento con referencias filosóficas del principio de solidaridad social que, sin más márgenes para la apelación, sacude a la oposición anti-vacunas y da resonancia al debate acerca de la introducción de la vacunación obligatoria contra el Covid-19, en particular para el personal médico.
    Los jueces de la Gran Cámara, la más alta formación de la CEDU, indicaron casi por unanimidad (16 a 1) que las consecuencias sufridas por los demandantes son proporcionadas y justificadas respecto al objeto que el Estado quiere perseguir, esto es proteger a la comunidad entera de graves enfermedades infecciosas.
    Mediante el deber de vacunar, observa la Corte, el Estado busca proteger tanto a quien se vacuna, como a quien no puede hacerlo por motivos médicos, creando la inmunidad del rebaño. En este caso, la obligación está en línea con el respeto al "mejor interés" de los niños. (ANSA).
   

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