Europa se parapeta y teme a la Navidad

Luces de ornamentación por las fiestas de Año Nuevo en Milán. Pero el Covid-19 cambia los ritos
Luces de ornamentación por las fiestas de Año Nuevo en Milán. Pero el Covid-19 cambia los ritos (foto: ANSA)
19:34, 20 novROMAPor Eloisa Gallinaro

(ANSA) - ROMA, 20 NOV - Las fiestas de Navidad en el año del Covid son una cita de temer más que una ocasión para festejar.
    Y a pocas semanas de la más tradicional de las celebraciones, los liderazgos de toda Europa si preparan para prevenir el asalto del enemigo invisible enclavado en las vías de los shopping o debajo de las mesas de las redimensionadas reuniones de familia.
    Incluso en ausencia de una estrategia europea concertada, por otra parte evocada por la jefa del gobierno alemán Angela Merkel al término de la cumbre de los líderes de la UE, la dirección que parece prevalecer es aquella de un apretón consistente en aplanar la curva del contagio dentro de los límites administrables para consentir un aflojamiento piloteado de las medidas.
    En Alemania la propia Merkel ejerce presión en vista del encuentro con los ministros-presidentes de los Land el 25 de noviembre imaginando "una cierta libertad para los días de las fiestas de Navidad", pero poniendo en guardia el Fin de Año luego del cual "no se deberá nuevamente precipitar la situación". Aún porque -advirtió- el vocero del gobierno alemán,, Steffert Seibert, "la curva se estabilizó en un nivel alto para nosotros" con 23.648 nuevas infecciones en las últimas 24 horas.
    Luego del llamado efectuado el jueves para una coordinación entre los países de la UE de modo de hacer "todo lo posible en la Navidad", el canciller austriaco Sebastian Kurz anunció hoy una suerte de lugar seguro a colocar al entero país: un screening masivo que comenzará el 5 de diciembre en varias franjas de la población y se extenderá a todos los ciudadanos austríacos a más tardar en Navidad.
    Y también en Francia, flagelada por una segunda oleada aparte de cada previsión pesimista y estrecha por las garras del bloqueo, se equipa en vista del fatídico 25 de diciembre. En espera del nuevo discurso a la nación que pronunciará el martes el presidente Emmanuel Macron, tocó al ministro de Transportes, Jean-Baptiste Djebbari, advertir a los franceses que si, pueden adquirir los pasajes ferroviarios para trasladarse durante las fiestas, pero aún es muy temprano para decir si los trenes -ahora suspendidos un 70% los de la TGV- podrán circular.
    "Será la evolución de la situación sanitaria lo que dirá cuáles traslados serán posibles". Por otra parte, aseguró el ministro, no "existen riesgos financieros" en cuanto los pasajes son anulables hasta el último día. En tanto, en el marco de la contención preventiva, se llegó a un acuerdo para postergar al 4 de diciembre el Black Friday de modo de evitar los riesgos de aglomeración si, como parece, la reapertura de los negocios será anticipada del 1 de diciembre al 27 de noviembre, fecha inicialmente prevista para el día de los grandes descuentos.
    Todo a definir para los súbditos de Su Majestad que deberán esperar al menos a la próxima semana para las primeras indicaciones sobre planes en estudio de acuerdo con las autoridades locales de Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
    "Deberán existir reglas y esperamos estar en grado de hacer todo de modo de que la gente" pueda "tener un poco de alegría que la Navidad conlleva", aclaró el ministro británico de Salud, Matt Hancock a la BBC, excluyendo que las celebraciones navideñas puedan estar exentas del todo de las recomendaciones sobre el distanciamiento aún existiendo la buena noticia de la estabilización de la curva que hoy marcó 20.252 nuevos casos.
    Medidas restrictivas además en la Escocia de la primera ministra independentista Nicola Sturgen que apunta a "bajar el riesgo" de contagio en vista de la Navidad pasando del nivel 3 al nivel 4 de alerta que prevé en 11 territorios el cierre de todos los negocios y servicios no esenciales, la prohibición de trasladarse más allá de los confines de cada territorio y la recomendación de permanecer lo más posible en casa.
    Abandonados los proyectos de viajes, puestos en el ático citas en centros de esquís, archivadas con anticipación fiestas extra familiares y bailes en vísperas de Año Nuevo hasta el alba, se espera al menos una Navidad que no tenga la sombra total de un bloqueo. (ANSA).
   

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