May humillada de nuevo, se profundiza el caos

La Cámara rechazo de nuevo el acuerdo del divorcio

Theresa May en el Parlamento, que rechazó el acuerdo (foto: EPA)
17:47, 12 marLONDRESPor Alessandro Logroscino

(ANSA) - LONDRES, 12 MAR - El Brexit de Theresa May se hunde en el caos, tras el segundo rechazo en el Parlamento británico pese a los acuerdos de última hora con la Unión Europea sobre garantías sobre el espinoso tema de la frontera de Irlanda del Norte.
    La segunda votación fue un poco menos peor respecto de la derrota clamorosa de enero pasado, pero la sustancia no cambia: sin votos (y hoy también sin voz), la premier conservadora sufrió otra humillación destinada a ampliar la vorágine de incertidumbre sobre los tiempos, términos y tal vez el el mismo epílogo del divorcio entre Londres y Bruselas.
    Además de poner en discusión el cargo y la continuidad legislativa ante lo cual no se excluye que pueda abrirse la puerta a las elecciones anticipadas a oscuras.
    el veredicto llegó al término de 48 horas frenéticas, que dejaron a May evidentemente en evidencia, con el tormento de la afonía en el momento crucial de la introducción del debate decisivo. Los votos a favor fueron 242, los contarios 391, con una recuperación parcial respecto de la votación precedente (menos de 230) de enero, aunque no sirve de gran consuelo.
    A la titular de Downing Street no le bastó el bálsamo de los tres documentos anexos a los acuerdos de noviembre concedidos in extremis en los últimos coloquios de Estrasburgo por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en nombre de las cúpulas de la UE.
    Documentos "vinculantes", en afirmaciones de las partes, para alejar los temores de muchos -unionistas de Belfast primero- sobre un futuro freno británico al mecanismo del backstop (la cláusula de garantía del mantenimiento post Brexit de una frontera abierta entre Irlanda e Irlanda del Norte, en respeto del histórico tratado de paz del Viernes Santo de 1998).
    Pero cuyo peso fue decididamente redimensionado por la opinión jurídica del mismo fiscal general del gobierno May, Geoffrey Cox: listo a certificar el valor solo en términos de "reducción del riesgo legal" de un backstop por tiempo indefinido, no de una condonación.
    Palabras que representaron una suerte de boomerang, de inmediata acompañadas por el retroceso de la libra esterlina. Y que la misma May no logró revertirlo con un llamado enfático al final.
    En el recinto la premier insistió como si nada -entre las interrupciones en las bancadas, un caramelo y un vaso de agua- sobre el acuerdo como el "mejor compromiso" disponible.
    Aludiendo a las "ventajas" pero sobre todo definiéndolo como una póliza del respeto de la "voluntad popular" expresada en el "referendo" de 2016, en las "elecciones" de 2017 y volviendo a amenazar en caso de rechazo con el horizonte de tradición "de la democracia" y de un "Brexit perdido".
    Nada que hacer. Muchos de los disidentes quedaron en su postura: entre los 'brexiteer' conservadores a ultranza, encabezados por un Boris Johnson cada vez más abiertamente favorable al no deal, en la lista de los 10 vitales confiables aliados de la derecha unionista de Irlanda del Norte del DUP, como en una parte de los moderados pro 'Remain'. Mientras sus advertencias sobre las incógnitas sobre la respuesta de los 27 de Bruselas al pedido inevitable de una suspensión del divorcio respecto a la fecha del 29 de marzo no sacudió a casi nadie entre las filas opositoras, empezando por Jeremy Corbyn.
    El líder de un Laborismo no precisamente compacto sobre el 'no' al acuerdo de May, pero igual convencido -más allá del desafíos a la premier sobre una posible salida en las urnas ("es tiempo de convocar elecciones anticipadas", dijo)- de poder encontrar márgenes de maniobra para su plan B en favor de una salida blanda a los límites del semi-Brexit.
    La mayoría para rechazar el nudo de un traumático "no deal" en la moción preanunciada para el miércoles parece en efecto descontada: la misma May hizo saber que dará libertad de acción al bloque Tory, pero votará "personalmente" en contra. La opción sucesiva de una "breve suspensión" del Brexit es más probable. Luego será el momento de la verdad para el Parlamento en cargo, llamado a hacerse cargo del gobierno con alguna mayoría transversal positiva a una solución cualquiera (incluso la del referendo bis, como admitió la premier) o dar un paso al costado para dar lugar a las urnas.
    Una perspectiva que no parece presagiar nada bueno al vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen, según el cual la verdad es que "un Brexit duro está de nuevo cerca".
    Katainen agregó que será mejor para todos "ajustarse los cinturones".
    "La UE hace todo lo posible. El impás puede ser resuelto solo en el Reino Unido. Nuestros preparativos para un 'no deal' ahora son más importantes que nunca", comentó el martes a la noche el jefe negociador de Bruselas, Michel Barnier.(ANSA).
   

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