La ONU, trampolín a la Casa Blanca

Rumores sobre sus aspiraciones a la Casa Blanca. También deudas

La renunciante embajadora de la ONU, Nikki Haley, junto al presidente Donald Trump
La renunciante embajadora de la ONU, Nikki Haley, junto al presidente Donald Trump (foto: EPA)
18:07, 10 octWASHINGTONPor Claudio Salvalaggio

   (ANSA) - WASHINGTON, 10 OCT - Estados Unidos se pregunta quién sucederá a Nikki Haley, quien anunció su sorpresiva renuncia como embajadora ante la ONU, mientras se barajan varios nombres, entre los que despunta Dina Powell, ex viceconsejera para la seguridad nacional y actual directiva de Goldman Sachs. También es una incógnita el futuro de Haley quien explicó que desea tomar una pausa y descartó que esté interesada en ingresar a la carrera por la Casa Blanca en 2020. De hecho, prometió hacer campaña a favor del actual mandatario, Donald Trump.
    Sin embargo permanecen las dudas sobre las verdaderas motivaciones y el objetivo final de la exgobernadora de South Carolina, en la convicción de que este cometa del firmamento republicano tendrá una larga cola. Entre las posibles causas que pueden haber inducido a Haley a dar un paso al costado está su disminuida influencia -tras la designación del secretario de Estado Mike Pompeo y del consejero para Seguridad John Bolton- y su creciente desautorización de las decisiones más importantes tomadas por la Casa Blanca en política exterior.
    También podrían haber pesado sus deudas de más de un millón de dólares, con dos hijos que irán a la universidad, lo que la habrían convencido a trasladarse al más rentable sector privado.
    O acaso las sombras de abusos éticos, por haber aceptado volar gratis, por un valor equivalente a decenas de miles de dólares, en aviones privados de hombres de negocios que habían apoyado su campaña para gobernadora de South Carolina, como denunció la ONG Citizens for Responsibility and Ethics (Ciudadanos por la Responsabilidad y la Etica). Pero en el fondo están sus ambiciones presidenciales. Aunque parece hoy difícil pensar en competir contra Trump en 2020.
    El magnate controla de hecho el Grand Old Party (GOP) y está entre los presidentes más populares entre los electores republicanos.
    Ninguno parece estar en condiciones de derrotarlo en las primarias dentro de dos años, a menos que las elecciones de medio término, transformadas en un referéndum sobre su gestión, no sean una debacle para el GOP. Haley podría haber hecho una apuesta doble, eligiendo un momento no sospechoso para distanciarse del presidente: prepararse como candidata alternativa si Trump fuera derrotado o se viera deteriorado por la votación de medio término o salir al ruedo en 2024.
    Existe incluso una hipótesis intermedia: un boleto con el magnate en 2020, como vicepresidente mujer, que podría cortejar al electorado femenino hostil a Trump. Aunque parece difícil que Mike Pence sea descartado.
    Si debiera esperar hasta 2024, el problema para Haley sería cómo mantener un alto perfil político durante tanto tiempo. En cualquier caso sigue siendo una potencial amenaza para Trump. En tanto, el mandatario estadounidense prometió nombrar al nuevo embajador ante la ONU en las próximas dos o tres semanas. En la "short list" (lista reducida) despuntan cinco nombres, entre los que está el controvertido embajador en Alemania, Ric Grenell, que sin embargo el mandatario preferiría mantener en Berlín ya que, dijo, "lo está haciendo bien". (ANSA).
   

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